Desde que inició su gobierno el presidente Andrés Manuel, fue muy cuidadoso de no buscar públicamente el control de Morena, el partido-movimiento que lo llevó al poder.

 

Cualquier diferencia que existía, fuera entre Yeidckol Polevnsky, Alfonso Ramírez Cuéllar o Mario Delgado, la respuesta presidencial siempre fue la misma: “Yo no me meto en las cosas del partido”. Esto llama la atención que, por primera vez desde que llegó a Palacio Nacional, el mandatario salga a fijar postura de que no permitirá una elección abierta para que Morena elija a su candidato presidencial del 2024. Y defiende su postura de que la encuesta es el mejor camino.

 

El conflicto por la definición de la forma para elegir a quien podría ser el sucesor de López Obrador tiene nombre y apellido: Ricardo Monreal, el actual coordinador muy desgastado del rebaño de Morena en el Senado tiene meses buscando su propio espacio desde la izquierda para que se le considere su nombre al lado de Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard como uno de los punteros para la carrera presidencial. Pero hasta ahora, el presidente López Obrador, se resiste y es más lo ignora a nombrarlo como un serio aspirante.

 

Está claro que por ello el senador Ricardo Monreal, no tiene empacho en dejar en claro que él es “socio en el proyecto político” del presidente López Obrador, pero no deja de poner sobre la mesa que (él no es subordinado de nadie), Incluyendo al presidente.

 

MLO13.JPG - 22.68 kBLos jaloneos entre el inquilino de Palacio Nacional y el jefe morenista en la Cámara Alta subieron de tono, después de las elecciones del pasado mes de junio, en las que Morena perdió casi la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México. No faltó quien lo acusara de que fue él quien patrocinó la contra desde adentro de Morena, el descalabro en la ciudad gobernada por Claudia Sheinbaum la favorita del presidente vino de fuego amigo, presuntamente patrocinado por el senador Ricardo Monreal, quien fuera exjefe de la Delegación Cuauhtémoc, arrebatada en junio a Morena por Acción Nacional.

 

Desde entonces, los desencuentros entre el presidente López Obrador y el senador Monreal van subiendo de tono, al grado de que está claro que el legislador morenista está pintando cada día más su raya con el presidente... En una entrevista del pasado primero de octubre, en el diario español El País, Ricardo Monreal abordó el “Pacto de Bucareli”, una fotografía que intentó mostrar civilidad política frente a los rumores, y en la que también participó Claudia Sheinbaum y el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López, en su calidad de amigo mediador.

 

El senador Monreal dijo en esa entrevista que las diferencias entre Sheinbaum y él obedecían a la falta de un procedimiento transparente para la elección del candidato presidencial. Admitió que la lucha por la sucesión presidencial se abrió de manera anticipada y fue muy contundente al decir que es una especie de “socio de un proyecto de nación" ; con el presidente López Obrador, pero nunca un subordinado incondicional.

 

A esta entrevista le vino días después una contrapropuesta. El senador Ricardo Monreal declaró que la definición del candidato presidencial de Morena se debía de dar mediante elección interna. Fue entonces cuando el presidente López Obrador dejó su indiferencia y pública imparcialidad partidista e insistió en su conferencia mañanera que la única ruta para la selección del candidato 2024 sería la de una encuesta.

 

La respuesta del senador Ricardo Monreal no se dejó esperar. Y reiteró contra lo dicho por el inquilino de Palacio Nacional que el mejor método es la consulta, la elección entre la militancia.

 

Un curioso e inmediato deslinde del mandatario, de quien ya fue regidor de Fresnillo, gobernador de Zacatecas hoy gobernada por su hermano David, tres veces Diputado Federal, jefe delegacional de la Cuauhtémoc y dos veces Senador, una por el PRD y otra por el PT.

 

Una respuesta con interpretación clara para quien políticamente arrancó su carrera militando en el PRI, pasó al PRD, se fue al PT y ahora es el responsable del rebaño morenista en el Senado a decir de su trayectoria el ya pasó por su 4P o sea su cuarto partido político.

 

Para los morenistas leales, los que no se atreven jamás a contradecir al presidente López Obrador, las contras del senador Ricardo Monreal, son una afrenta que lesionan a quien consideran el jefe supremo del partido.

 

Pero sin duda es una postura definitiva del senador Ricardo Monreal, quien deja en claro que, con o sin el inquilino de Palacio Nacional, y con o sin Morena él está diciendo que su nombre estará en la boleta presidencial del 2024. Y si el senador Monreal ya se definió como el irreverente de Morena; (valdría la pena recordar el berrinche de Manuel Camacho con Carlos Salinas en la sucesión presidencial del año 1994).

 

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