La alternancia política como concepto central de una democracia es un factor determinante en los procesos electorales, en las transiciones y en todo cambio político. En nuestro país conocemos de ella desde el año 2000 y en los estados del país como es el caso Tlaxcala desde fines del siglo pasado (1998), en los municipios a nivel nacional se da la alternancia desde mediados del siglo pasado y en Tlaxcala cuando había 44 municipios en los 70’s y 80’s uno o dos municipios lograban dicha alternancia.

 

En ese 1998 de alternancia en el gobierno estatal Tlaxcala ya con 60 municipios logra ese fenómeno político en casi la mitad de ellos (24), un estudio reciente de 40 años de alternancia en Tlaxcala, es el realizado y publicado por el académico Alfonso Lima Gutiérrez, y publicado a fines del año pasado con el título alternancia política en los gobiernos municipales del estado de Tlaxcala, publicado por editorial,Gedisa.

 

El pasado 6 de junio nuevamente Tlaxcala vivió la alternancia en la gubernatura y en más de 50 municipios, lo cual es un signo positivo porque el voto ciudadano no se le da al mismo partido si no a otro, hoy con candidata (o) de otro partido político señal esta de que el sufragio castiga más que premia. Eso es lo poco bueno.

 

Lo malo está en que dicha alternancia política permite a los alcaldes salientes y sus equipos administrativos muchas veces dejar en blanco las finanzas de un año fiscal que en esta ocasión abarcó dos tercios del año 2021. En muchos casos el saqueo fue total ya que ni papelería, ni equipos de trabajo dejaron los salientes, precisamente porque otras siglas partidarias llegaron a sus oficinas quizás como venganza o inconformidad con los resultados del ciudadano mismo. Aun cuando el Órgano de Fiscalización Superior de Tlaxcala realizó su tarea, mañas y trampas superan la transparencia que en una entrega recepción debe prevalecer. Tlaxcala municipio, Huamantla, Zacatelco, Apizaco,  y un listado grande de municipios son ejemplo de la afirmación anterior.

 

Los que se fueron se llevaron hasta la cubeta y la escoba y dejaron las finanzas quebradas por adelantado. A nivel estatal las cosas no han sido diferentes, ya que en la coordinación de protección civil se asegura que ni pala y pico quedaron en bodega, en tiempos de desastres naturales.

 

Mala situación para Tlaxcala ha sido esta entrega de estafeta en el último tercio del año, por lo que algo debe hacerse ya que sobre todo los municipios estarán obligados a obtener préstamos bancarios de la banca de desarrollo para subsistir lo que resta del año 2021.

 

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