A 40 días de que concluya funciones gobierno estatal y sus dependencias, así como los 60 ayuntamientos sus periodos de 4 años 8 meses que por única vez desempeñan, hay dos procesos administrativos en curso que valen la pena destacar.

 

En primer lugar, la entrega-recepción, que por ley deben cumplir autoridades municipales salientes con las que resultaron favorecidas por el voto popular y que recibirán la estafeta político administrativa y también jurídica motivo por el cual debe transparentarse no sólo todo aquello que está pendiente por concluir hasta el último día de agosto, si no también aquello relacionado con los saldos a favor o en contra en obras y servicios de quién se va para con quienes llegan. Entregar y recibir cada una de las 60 administraciones municipales deberá de ser un proceso eficiente y transparente que contribuya a la buena continuidad de las acciones municipales en beneficio de la sociedad. Esto mismo debe ocurrir con la totalidad de las dependencias del gobierno estatal que terminan y las que llegan. En dicho proceso de entrega –recepción el OFS juega un papel relevante como garante de que el patrimonio público en sus diferentes modalidades en los municipios y el estado está salvaguardado en lo general y en lo particular.

 

El segundo proceso es el relacionado con la revisión y aprobación de las cuentas públicas del ejercicio fiscal 2020 y los 8 meses del 2021 que técnicamente el OFS realiza en los plazos legales establecidos y que entrega a la condición de finanzas del congreso local para su revisión final y dictamen correspondiente, sea éste aprobatorio o reprobatorio. Aquí es donde el auditor hace un trabajo eficaz, profesional, técnicamente incuestionable (con observaciones y solventaciones) y que al concluir entrega la comisión respectiva del congreso local para su dictamen final. El OFS invierte horas, días, semanas o hasta meses en esa revisión técnica y supervisión de obras y servicios, solo para que, al pasar a manos de los diputados, éstos en cuestión de minutos dictaminen más de las veces a favor lo que el órgano auditor hizo con esmero y exhaustividad. En pocas palabras el trabajo que bien hace el (OFS), lo politizar y partidizar las diputadas (os) a favor  en cuestión de minutos.

 

A manera de conclusión: el OFS reprueba las cuentas públicas de una tercera parte de los 60 municipios y el congreso hará lo propio con algunos muy contados, si acaso.

 

Esta columna de opinión es redactada con aportaciones del equipo editorial, así como de colaboradores de este medio de comunicación, previamente verificadas, comentarios y sugerencias: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.