El abastecimiento del agua en México afronta diferentes problemáticas que van desde la sobreexplotación de los mantos acuíferos, los problemas en la red de distribución del agua, la contaminación y la falta de un control sobre las concesiones, incluyendo la parte agrícola. Todo el país se encuentra en una situación crítica en cuanto al uso de sus recursos hídricos a causa de la sobreexplotación, contaminación y mal uso de las fuentes de agua. La mala calidad en que se encuentran los acuíferos ha ocasionado que la población desconfíe del agua corriente y recurra al consumo de agua embotellada.

 

Durante décadas los legisladores federales y los de cada una de las 32 entidades federativas han sido omisos al no legislar para garantizar el cuidado y la conservación del servicio de agua potable, tan es así que en México no sólo hay poca agua sino que está distribuida bajo criterios desiguales, y esto permite que la problemática de escasez vaya en aumento; dos ejemplos recientes, los estados de Coahuila y Nuevo León, donde las familias más vulnerables y de extrema pobreza sufren las embestidas de los más poderosos que han dominado este país, quienes han acaparado el preciado líquido de agua potable para convertirlo en jugosas ganancias a través de sus empresas, mientras las familias más vulnerables solo cuentan con una cubeta o si les va bien un tonel de agua potable para toda una semana. Desde hace mucho tiempo se debería haber legislado para que las casas habitación y empresas cuenten con un sistema de reciclaje del agua de lluvia y con este método realizar el 90% de sus actividades tanto empresas como familias, utilizando el agua de lluvia para regar plantas, para la cocina, para el baño, para lavar ropa, y el agua potable únicamente utilizarla para consumo humano. Sin embargo, el gobierno federal y el de cada uno de los estados se han dedicado a tandear el suministro de agua potable por algunas horas y en diferentes días, sin considerar las prioridades de los grupos vulnerables que requieren el fluido permanente para sus necesidades más elementales.

 

En el estado de Tlaxcala, una empresa trasnacional refresquera desde hace varias décadas cuenta con diversos posos a su servicio que le permiten  explotar a su arbitrio los mantos acuíferos de la entidad y acapararse el vital líquido las 24 horas de los 365 días de cada año, sin que autoridad federal, estatal o municipal regule o vigile este irracional despojo de los recursos naturales en agravio de todo el estado; se dice por especialistas de la materia que el agua dulce en todo el planeta ya existe muy poca y que pronto sufriremos las fatales consecuencias sin contar con la irresponsabilidad de los tres niveles de gobierno en cuanto al mantenimiento de redes, pues durante días y noches es desperdiciado el vital líquido en varios estados de  la republica sin que autoridad alguna implemente un mecanismo de solución y proporcione mantenimiento de pozos y redes las 24 horas de los 365 días de cada año, incluso se dice en teoría que los recursos naturales son propiedad de la nación y no de los grupos oligárquicos, pero sucede todo lo contrario, pues en la práctica son los grandes empresarios de cervecerías, refresquerías, purificadoras de agua, y grandes haciendas, las que se adjudican la gran mayoría del agua y todas estas anomalías contribuyen a que los gobiernos corruptos y caciques de la región politicen y condicionen el servicio del agua potable a las familias más pobres del país. Y donde queda lo establecido en el artículo 27 constitucional, Tercer Párrafo, que a la letra dice.- La Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de hacer una distribución equitativa de  la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana.   

 

Es obligación prioritaria de los legisladores federales y los de cada uno de los estados diseñar una ingeniería que permita la conducción y el manejo de este vital líquido a través de consejos ciudadanos en cada una de las comunidades de cada estado de la república mexicana, nos consta y lo hemos comprobado que en manos del gobierno el manejo y la conducción del agua potable nunca ha sido rentable, transparente y eficaz. A los legisladores(as) de Tlaxcala una vez más con todo respeto los exhortamos a que legislen con toda responsabilidad sobre este tema mediante una consulta ciudadana en las comunidades más pobres del estado con el objetivo de priorizar una posible legislación de protección, donde se garantice la distribución equilibrada del agua potable, se de buen servicio, haya transparencia y rendición de cuentas.

 

 

  1. Isidro Sánchez Piedra,

Defensor de Derechos Humanos