Las y los mexicanos tienen el derecho a disfrutar de una vivienda digna y decorosa, y es responsabilidad del estado su diseño y ejecución; así lo mandata el Artículo 4 párrafo siete, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y demás relativos de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala.

 

Durante los años del 2018 al 2021 los apoyos de los tres niveles de gobierno nunca fluyeron para los más pobres de este país, sin embargo esperamos que el próximo año 2022 si se ejerzan los dineros públicos en los diversos programas, incluyendo el programa de vivienda, para dotar en gran parte a las familias carentes de este derecho universal; se dice en forma reiterada por parte del ejecutivo federal que ya no habrá casas huevito, que ahora sí habrá casas dignas y decorosas para las y los mexicanos, pues a partir del próximo año el sector que carece de una vivienda propia reclama estos apoyos que por derecho constitucional les corresponde, en los gobiernos pasados en pequeña escala se dieron estos apoyos pero fueron mínimos tan es así que solo abatieron el 5% de las necesidades de toda la población mexicana y las viviendas fueron demasiado pequeñas midiendo solo una superficie de 40 metros cuadrados y construidas con materiales de pésima calidad; hoy se reclama una vivienda realmente digna midiendo por lo menos 150 metros de construcción, 50 metros de zotehuela y 100 metros para impulsar un proyecto de autoempleo ya sea agropecuario o de servicios. Esta propuesta ya la entregaron directivos de una Asociación Civil defensora de Derechos Humanos, al gobierno del estado de Tlaxcala y esperamos que en forma proporcional, justa y bajó de un estudio socioeconómico se otorguen las viviendas a las diversas familias que más lo necesitan de cada uno de los municipios.

 

Cada municipio debería de contar con una fracción de reserva territorial con factibilidad de servicios, para proporcionarla en la ejecución de este proyecto de vivienda, sin embargo esta necesidad nunca ha sido considerada por los tres niveles de gobierno, mucho menos por los gobiernos municipales, dicho programa deberá contar con el apoyo de Infraestructura y económico de los tres niveles de gobierno, con observancia permanente de sectores de la sociedad civil y académica para garantizar que cada acción de vivienda sea totalmente complementada, terminada y garantizada, en este proyecto se debe de considerar el aprovechamiento eficaz de los recursos naturales dotándolas de energía con paneles solares, boiler solar, captación de agua de lluvias que debe ser utilizada para riego de hortalizas, jardines y sanitarios, además las zonas donde se construyan las viviendas deben ser zonas arboladas en el exterior e interior de los fraccionamientos.

 

En la recién visita del Presidente de  la República al estado de Tlaxcala, señaló públicamente que estaban autorizadas para el estado 3200 viviendas para ser construidas y entregadas en el próximo año 2022, esto por conducto de la SEDATU, solo falta conocer el proyecto de vivienda para visualizar en qué municipios y localidades se implementara el proyecto y que medida están considerando, pues el presidente ha manifestado en una decena de ocasiones que no está de acuerdo en las casitas huevito y él le apuesta a viviendas dignas y decorosas. Esperamos que estas acciones sean secundadas por el Titular de la SEDATU en todo el país, de lo contrario estaríamos sufriendo los mexicanos(as) menos de lo mismo y el derecho a la vivienda seguirá siendo vulnerado.

 

Otra prueba de fuego, hace algunos días con actos espectaculares y demagógicos se celebró un evento más entre diputados locales, principalmente a través de la presidenta de la comisión de derechos humanos del Congreso del Estado y los 60 presidentes municipales, con el objetivo según ellos de garantizar la vigencia de los derechos humanos, siendo esta una oportunidad para que los servidores públicos estatales y  municipales demuestren en los hechos lo que sus palabras manifiestan; ya que en el primer mes de ejercer funciones legislativas y municipales están reprobados(as) en esta materia.

 

C. Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos