Desde los desastres naturales de 1985 las y los ciudadanos demostraron su amor por México, aportando siempre su mayor esfuerzo a cambio de lograr estabilizar a un país desbastado a cambio de nada, solamente fincando las bases para las presentes y futuras generaciones, estos trabajos siempre  los han realizado sin contar con las más elementales herramientas de trabajo, ante esta actividad y voluntad social los tres niveles de gobierno deberían aprovecharla y caminar a la par con esta clase de ciudadanos(as), pero por el contrario siempre los han visto como adversarios y nunca se coordinan para que juntos realicen un trabajo de altura, productivo y responsable; años después algunos ciudadanos bajo su propio costo y riesgo impulsaron algunas figuras jurídicas con el objetivo de estar sus actividades sociales dentro del marco de nuestras leyes para recibir estímulos, subsidios y subvenciones,  pero ni con estos esfuerzos y trabajos sin afán de lucro se ha logrado incidir en el ejercicio de las políticas públicas.

 

No dudamos que como en todo hay personas vivales y sin escrúpulos incrustadas en este tipo de grupos de todos colores que actúan bajo sus propios intereses y no en favor de los intereses y derechos de la colectividad, para estas personas los tres niveles de gobierno y las auténticas organizaciones de la sociedad civil del país deberán realizar un proceso de investigación y selección, porque aprovechándose del dolor ajeno se incrustan en movimientos dizque altruistas cuando de que sus objetivos son de intereses ilegítimos, también en Tlaxcala existen este tipo de grupos, se espera de los tres niveles de gobierno que en los días hábiles que nos quedan de este año se elabore un padrón dorado de organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos, ya que algunas realizan trabajos en un municipio, otras en varios municipios, otras a nivel estatal y nacional, estas últimas, requieren con urgencia de contar con un templo de trabajo totalmente equipado, con medios de comunicación y de movilización, con la exigencia de que sean productivas del bien común y que cada año rindan un informe en resumen de sus actividades y a cuantos sectores han beneficiado; también se debe de estimular un proyecto para arrastrar recursos del extranjero para beneficiar algunas comunas de extrema pobreza podría ser una clínica de salud equipada con tecnología de punta, una escuela, un centro recreativo, un refugio para mujeres víctimas de la violencia, un centro de capacitación para el empleo, un albergue para personas adultas mayores y con capacidades diferentes, etc., es obvio que estas propuestas no son soluciones integrales que requiere el país y el estado de Tlaxcala pero estamos convencidos que en algo ayudaran al desarrollo social. En días pasados ya dialogaron algunos líderes de organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos de Tlaxcala con autoridades estatales y municipales en torno a implementar mecanismos que permitan la coordinación institucional de actividades que fomenten el desarrollo político, económico y social de la entidad, de inicio se detectó voluntad política que ya es mucho avance, porque antes ni eso se tenía, solo se espera secundarlo en los hechos en próximos meses definiendo los proyectos que conjuntamente se implementaran a partir de enero del próximo año 2022.

 

Será urgente y necesario que se diseñe un proyecto entre autoridades hacendarias, colegio de notarios, gobierno del estado y municipal para que algunas organizaciones sociales de Tlaxcala y defensoras de derechos humanos regularicen a menor costo económico la actualización de sus estatutos y mesas directivas, con tal de continuar operando conforme la normatividad legal, e incluso regularizar los informes fiscales y obtener el beneficio de ser donatarias autorizadas, ya que todos estos trámites son muy costosos y burocráticos. Para que a partir del año 2022 estas figuras jurídicas en su conjunto trabajen a marchas forzadas para el bien común.

 

 

  1. Isidro Sánchez Piedra,

 

Defensor de Derechos Humanos