La Gobernadora del estado, Lorena Cuéllar Cisneros, tropezó con la designación de Alfredo  Álvarez Valenzuela como Secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala, y es que desde 2014 fue acusado supuestamente de haber participado en la desaparición de una persona y abuso de poder cuando fungía como jefe de la policía de la ciudad de Acapulco Guerrero.

 

La noticia de que el ex funcionario tenía una orden para presentarse ante la  Subprocuraduría  Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) cayó como balde con agua fría y la gobernadora no tuvo otra opción más que destituir al servidor público por ser prófugo de la justicia y nombrar como encargado del despacho a Maximino Hernández Pulido.

 

A tras de todo este grave caso hay personajes que deben rendir cuentas a los tlaxcaltecas,  tienen que explicar la razón de la contratación de Alfredo Álvarez como funcionario del gabinete legal, a pesar de los antecedentes negros existentes en una carpeta de investigación.

 

La gobernadora de Tlaxcala y el secretario de gobierno, Sergio González, fueron severamente criticados en redes sociales por el error de nombrar como titular de la secretaría de seguridad ciudadana a un personaje con cuentas pendientes, la verdad es que esto mancha el aceptable inicio de un gobierno que respalda el proyecto de la cuarta transformación impulsada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

La jefa del Poder Ejecutivo debe resarcir este asunto lo más pronto posible porque de lo contrario se convertirá en una pesadilla para su gobierno que pregona los tres mandamientos de AMLO no mentir, no robar y no traicionar.

 

Con esto a cuesta, Lorena Cuéllar ya piensa en modificar el rumbo de su administración en materia de seguridad y procuración de justicia, por lo que no debe ser extraño que en próximos días surjan nuevos pronunciamientos y posicionamientos en torno a este tema.

 

Aquí escribimos de manera oportuna que Lorena Cuéllar debería revisar los antecedentes de las personas que designaría como servidores públicos y en cargos estratégicos, es decir, las mejores mujeres, los mejores hombres, capaces y bien intencionados, pero no fue así, el resultado de una mala decisión es grave.

 

Maximino Hernández Pulido no llega a la secretaria de seguridad ciudadana como él hubiera deseado, sin embargo debe cumplir con la encomienda del encargo, a pesar de las adversidades que esto implica.

 

Lo bueno de todo esto es que este servidor público llega entero y con la firmeza de erradicar vicios al interior de las corporaciones policiacas, tiene la capacidad, talento y experiencia para desempeñar estas funciones, no hay duda, pero el tiempo es el que acomoda a todos en su lugar.

 

BOMBAZOS…

 

El desprestigio entre panistas va en aumento, durante la campaña en busca del voto de la militancia para renovar la próxima dirigencia estatal, tanto el equipo que encabeza Miriam Martínez como el de Minerva Hernández tienen la encomienda de desacreditarse, por un lado pregonan el rumbo de un nuevo PAN y por el otro buscan rescatar la esencia y los valores panistas pero en medio de una guerra de lodo y desprestigio.

 

ARTILLERÍA PESADA…

 

Los priístas de Tlaxcala van con todo a su XXIII asamblea nacional a celebrarse el próximo 11 de diciembre, y es que nos dicen que exigirán cuentas a los políticos que traicionaron la causa en las pasadas elecciones del 6 de junio, mientras esto ocurre, Marco Mena y Mariano González Zarur ambos ex gobernadores de Tlaxcala deben preparar su defensa, por aquello de la duda. Como la ve.

 

Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra.