Lo más  probable es que reprueben. Primero por corruptas por su evolución en la mordida como moneda de cambio. Porque la vocación es inexistente, salvo honrosas excepciones, la mayoría ha llegado por casualidad a alguna corporación.

 

Capacitarse físicamente. Tirar con la maestría de quienes tienen en sus manos la seguridad de ciudadanas, ciudadanos y sus bienes. Tener pensamientos positivos que les permitan una lucha ética y sistematizada contra la delincuencia, eso, eso es una quimera.

 

No hablo mal de una mayoría dedicada a la extorsión en alguna de sus manifestaciones, y de acuerdo con escrúpulos, superación, ingresos justos, prestaciones de acuerdo con el interés que los animó a enfundarse en el uniforme.

 

Bueno, Lorena Cuéllar tiene el formidable reto de echarse el trompo a la uña, dejando de ver a los uniformados con el habitual desprecio de los sistemas que la anteceden.

 

Dignificar a los cuerpos policíacos

 

Me parece que la razón de fondo para la "huída" de Alfredo Álvarez Valenzuela, fue en realidad salir de una plaza dividida entre dos corrientes enfrentadas a las cuales, el capitán de fragata con licencia no fue sino la oportunidad para declararse una guerra sin cuartel entre ambas, al grito de: ¡muera el usurpador!, quien en realidad había concluido: "las policías de Tlaxcala no protegen al crimen organizado...¡son el crimen organizado!

 

Es decir, el caos en el ámbito de la Seguridad constaba de tres momentos:

 

  1. El grupo perseguido en tiempos de Mariano González Zarur, no pudo hacerse con el control de la corporación.

 

  1. Los representantes de extorsión, mordida, cuota diaria, antivalores y demás gracias, tampoco pudieron hacerse con el control.
  2. Pero ambas unificaron criterios lanzando petardos, bofetadas, fake news y todo el lodo que pudieron a la labor de Alfredo Alvarez Valenzuela.

 

El saldo del enfrentamiento

 

Cegados por la ira que les significaba que un foráneo los exhibiera como criminales organizados, dichos grupos no repararon en tirar todo el lodo que les fue posible al marino con licencia. Y lo calumniaron tanto que lo tiznaron, como reza una de las expresiones del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Pero también tiznaron al régimen de Lorena Cuéllar Cisneros.

 

Creo que en esa exhibición de mezquindades al final obró una especie de Inteligencia natural que descorrió la cortina de la podredumbre en las policías tlaxcaltecas, separó al alto mando recomendado y tiznó al nuevo régimen.

 

A cada capilla le llegará su fiesta en forma quincenal.

 

Por lo pronto ya hubo cambios que han tomado a los otrora revoltosos manipuladores con los dedos entre la puerta.

 

Mañana

 

¿Qué sigue, el mismo sistema u otros cambio de fondo?

 

¿Y aquí, qué papel tiene el Congreso?

 

¿A quien le aguarda la cárcel?

 

Nos saludamos.

 

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