Quedó corta la reacción del secretario de Gobierno, Sergio González Hernández, en la fuga de Alfredo Alvarez Valenzuela;  narró en conferencia de medios haber sido enlazado con los elementos que venían por el hoy ex secretario de Seguridad Ciudadana (SSC), les solicitó la orden de presentación, reveló González Hernández, pero no se la mostraron, subrayó.

 

Supongo que en ese momento el responsable de la política interna de Tlaxcala, debió confirmar en la Fiscalía General de la República (FGR) la autenticidad de dicha orden, y como un principio básico, ¡que dicho personal efectivamente pertenecierse a la FGR!

 

Con base en la información proporcionada por la Secretaría de Gobierno, la mandataria estatal, Lorena Cuéllar Cisneros, tomó la decisión de dejar sin efectos el nombramiento del capitán de fragata Álvarez Valenzuela como titular de la SSC. SIn embargo no compulsaron la validez de la orden de presentación, sencillamente porque nunca se tuvo a la vista dicho documento.

 

En otras palabras, el no haber agotado todas las acciones inherentes a la presentación de Álvarez Valenzuela, hizo susceptible al gobierno de Tlaxcala de lo que pudo ser desde una temeraria estafa, hasta el trato con un grupo armado en pos del hoy "no localizable".

 

Existe una insistente versión de que en la región opera como una especie de avanzada del cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) un comando armado, a bordo de tres camionetas Suburban, cuyos integrantes se harían pasar por agentes de la Seido, con el verdadero propósito de establecer un sistema de cobro de piso, comenzando por los propios funcionarios públicos.

 

Una acción precipitada

 

¿Cómo un gobierno estatal tomó tan ágilmente la decisión  de desconocer a quien había nombrado en el cargo de titular de la SSC, "por su profesionalismo"?

 

Bueno, a la titular del Ejecutivo no le quedó más opción. No podía dejar acéfala esa dependencia. Pero a su secretario de Gobierno, esta crisis lo tomó francamente taciturno, mermado, distraído, como lo fue en este caso desde que varios medios insistían en la inconveniencia  de sostener como Secretario de Seguridad Ciudadana a quien tenía antecedentes nefastos.

 

Un fondo muy profundo

 

La descomposición de Tlaxcala no es tan aparatosa como la de Zacatecas, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador, ordenó ayer mismo acciones emergentes de recuperación de la paz -envió 17 mil soldados del Ejército Mexicano- luego que sólo el jueves anterior se registraron veinte asesinatos, nueve de ellos, horribles imágenes de personas colgadas de un puente.

 

Pero aquí en Tlaxcala, a diario hay ejecuciones. Cierto, no tenemos nueve colgados de un puente pero sí en cambio el involucramiento de "los colombianos" (usureros-sicarios) en dos gobiernos municipales: Huamantla  y Zacatelco.

 

Al grado que sin ser información oficial, es de dominio público que el mencionado grupo de desalmados usureros, quienes cobran diariamente bajo la técnica llamada "gota a gota", deudas impagables, financiarían las campañas políticas de quienes ganaron la elecciones el pasado seis de junio.

 

El reto para el encargado

 

De manera provisional, Maximino Hernández Pulido quedó al frente de la SSC, un elemento sin carrera policial y sin prueba superada de Control y Confianza.

 

Ex director de la policía municipal de Tlaxcala, cobró notoriedad al ser sometido, porque estaba desarmado, durante un aparatoso atraco de un comando armado en casa de la ex candidata del PRIANRD, Anabel Ávalos Zempoalteca. A las pocas semanas aparecería a lado de la entonces candidata de Morena al gobierno, y hoy mandataria, Lorena Cuéllar Cisneros.

 

Hernández Pulido ganó la rifa del tigre. Con su reciente nombramiento vio sacudido su plan de convertirse el el próximo alcalde de Tlaxcala, y luego en gobernador. Su carrera iba en ascenso, discreta y futurista, pero esta crisis lo arrojó a un ruedo en el cual tendrá que crecerse ante la oportunidad otorgada por la Gobernadora.

¿Por qué  la rifa del tigre?

 

Es que cualquiera en su posición debe cubrir dos puestos. El propio  ante la SSC y el de Secretario de Gobierno, pues el actual, romántico e intenso, carece siquiera de la capacidad para confirmar con la FGR información tan delicada como la presentación del mismísimo titular de la SSC.

 

Un secretario sin Inteligencia

 

Sergio González Hernández no ha podido ir más allá de las  denuncias en contra de Álvarez Valenzuela, por desaparición forzada de persona y hostigamiento.

 

Si fue capaz de contactarse con un comando que pudo ser del crimen organizado, pero los creyó de verdad de la Seido, el actual titular de la Segob, carece de la capacidad de escudriñar en el pasado de Álvarez Valenzuela y, su relación con violentos grupos armados. Con su pertenencia a la Hernandad.

 

En 2013, siendo titular de la SSC en Guerrero, Álvarez Valenzuela hizo el siguiente pisicionamiento: "La Policía Municipal de Acapulco no trabaja para la delincuencia organizada: la Policía Municipal es la delincuencia organizada”.

 

En aquella oportunidad Alvarez Valenzuela duró 6 meses como secretario de Seguridad Pública de Guerrero. Fue perseguido por el Cartel Independiente de Acapulco tras comprobar que este tenía en nómina a la policía acapulqueña.

 

Esa denuncia hizo que el Ejército desarmara a todos los agentes policíacos de Acapulco y los enviara a proceso.

 

¿Quién a estas alturas dudaría que el propio Cartel Independiente  de Acapulco (CIA) se hubiese trasladado a Tlaxcala a ejecutar a su titular de la SSC?

 

De acuerdo  con Sergio González, el hoy no localizable Álvarez Valenzuela había comenzado a dar buenos resultados en el combate a los robos al tren, en la región oriente de la entidad.

¿Tendría Alvarez Valenzuela información comprometedora sobre aquellos responsables del negocio de los atracos al tren, y tal como le pasó en Acapulco, los mismos policías involucrados en esa actividad delincuencial decidieron quitarlo de enmedio?

 

Pues esta es la labor de Inteligencia que el secretario de Gobierno ha sido incapaz de realizar.

 

Vergonzosamente se limitó a responder que desconocía ciertas informaciones sobre el defenestrado Secretario de Seguridad Ciudadana, informaciones por cierto que marcan la diferencia entre un funcionario que debiera ser el mejor informado de Tlaxcala pero, sin entereza moral y menos la concentración requerida, se ha limitado a responder como sus posibilidades sentimentales se lo permiten.