Otro "Emilio Lozoya" en las miras de la Unidad de Inteligencia  Financiera (UIF) y de la Fiscalía General de la República  (FGR) es Emiliano Alejandro Serrano García, ex secretario títere de la Secretaría de Obras (Secoduvi), cuyos hilo serían jalados por Fabricio Mena Rodríguez, notorio buscador de cándidos talentos para entregarlos a la justicia por si fuera necesario, afirman sus allegados.

 

De discreto empleado dedicado a manejar su pickup datsun antigüita se convirtió en el poderoso titular que lo mismo tomaba decisiones en el proyecto multimillonario de la carretera Tlaxcala Apizaco que, rizaba su cabello o se enfundaba en los trajes que no formaban parte de su guardarropa.

 

Nos dicen que tras la modesta fachada de Serrano García, otros nombres deberían tener preocupada a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, para no ser la última en enterarse del trabajo avanzado a nivel central.

 

¿Qué tan involucrado está el ex oficial mayor, Carlos Bailón Valencia en el pozo sin fondo de dicha carretera, sometida a uno y otro incrementos conforme pasaban los meses y la obra no avanzaba?

 

¿Qué relación tiene este presunto operador de cuello blanco con el llamado que hizo a los priístas la noche del seis de junio: "¡abandonen la elección, ya perdimos!" en su calidad de operador principal oculto de la Alianza Juntos por Tlaxcala?

 

¿Será que asegurando la derrota del PRIANRD ese sujeto pensó que también se iría a la tumba papel que protagonizó en la gran obra carretera Tlaxcala-Apizaco, convertida ya en investigación a cargo de la UIF?

 

Como el hilo se rompe por lo más delgado no perdamos de vista al escurridizo Alejandro Serrano, marioneta dicen, del diputado tricolor Fabricio Mena, quien ahora desempeña el papel de cuñado incómodo del sexenio.