La Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación sobre el homicidio perpetrado este lunes. Periodistas locales manifestaron su indignación.

 

MEXICALI (apro).- La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda condenó el asesinato del fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel, perpetrado el mediodía de este lunes, en tanto que la Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación en torno al caso sin aventurar las posibles causas del hecho.

 

La Secretaría de Seguridad Pública de Tijuana –lugar donde ocurrió el asesinato del fotógrafo que hacia transmisiones en vivo de los acontecimientos que reportaba, en particular los judiciales– sostuvo que “los primeros datos arrojados tras dicho suceso señalan que podría tratarse de problemas personales entre vecinos”.

 

La gobernadora expresó: "En nombre de quienes integran mi gobierno y del mío propio, deseo manifestar no solamente mi más sentido pésame y absoluta solidaridad con sus deudos, sino también mi más enérgica condena frente a este crimen, sumándonos a su exigencia de justicia".

 

Dijo confiar en el trabajo de indagación que hará la fiscalía estatal y demandó que no quede impune.

 

De igual forma, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California, a través del ombusdsperson, Miguel Moral, exigió el esclarecimiento de los hechos.

 

Mora consideró “imperativo” una investigación expedita pues “cualquier ataque a periodistas constituye un atentado a la libertad de expresión y al derecho a la sociedad a estar informada.”

 

Al igual que la gobernadora, la CEDHBC se solidarizó con la familia y pidió que el caso no quede impune.

 

A su vez, la Fiscalía General del Estado manifestó en un comunicado que “la libertad de expresión, en todas sus formas, es un derecho fundamental de los ciudadanos, y trabaja siempre en su poder de acción legal, por la seguridad de los representantes de medios de comunicación en Baja California.”.

El fotoperiodista, quien se hacía llamar Margarito “4-4”, fue asesinado el mediodía del lunes en las afueras de su casa.

 

Aunque prefería llamarse “comunicador y no periodista”, por su oportuno trabajo en zonas de extremo peligro donde hay presencia del crimen organizado, el semanario Zeta, el diario La Jornada BC y varios portales de información local solicitaban sus fotografías y publicaban su información.

 

Hace menos de un mes, Margarito “4-4” tuvo diferencias verbales con una persona que aseguró ser periodista y le hizo diversas acusaciones. Por ese motivo, solicitó su inclusión en el protocolo de protección a periodistas.

 

Periodistas locales manifestaron en diversos programas de radio su indignación y expresaron respeto por el trabajo de Margarito “4-4”.