Durante tres semanas, el sincretismo entre los prehipánico y español, el arte, la cultura y la recreación de la batalla entre moros y cristianos arriban a la fiesta

 

La Feria Nacional de los Chicahuales, en el municipio de Jesús María, Aguascalientes, es la única que conjuga el sincretismo entre lo religioso con los pueblos originarios, el arte y la cultura y un tiempo de deportes durante tres semanas. Este año tiene a Brasil como país invitado de honor, dice José Antonio Arámbula López.

 

“Chicahual”, en náhuatl significa fuerte y determinado y la fiesta se compone por una serie de representaciones que recuerdan las batallas entre moros y cristianos, cuando los españoles peleaban para quitar el poder a los musulmanes sobre la península ibérica en el año 700. “Es nuestra tradición que año con año volvemos a ella, dice el presidente municipal. Durante las semanas de celebración, también aparece Toci, esposa de Huitzilopochtli, quien alimenta a los chicahuales para mantenerlos fuertes.

 

José Antonio Arámbula señala que en esta edición de 2024, que va del 5 al 28 de julio, son tres semanas, y durante la primera se dala festividad religiosa, después vienen los deportes en 23 disciplinas y luego 10 días de actividades culturales y artísticas.

 

En la última semana, añade, que es la más intensa por el número de actividades en el Foro Cultural, vamos a darle oportunidad a los jóvenes creadores del municipio para que alternen con los artistas de renombre.

 

Las actividades que destacan, añade el presidente municipal, la representación de la Batalla de los Chicahuales, en la plaza principal; el concurso del traje típico, en donde se mostrarán las diferentes vestimentas del municipio, o la presentación del Ballet Tepeyacatl Quechulli.

 

Lo importante de este festival, que ya tiene más de 70 años de llevarse a cabo, y con éste vamos a mostrar toda las tradiciones del municipio, su cultura, su arte, la variada gastronomía. Es la riqueza inmaterial y material del municipio, añade José Antonio Arámbula López.