El libro “Mis pies tienen raíz” cuenta las biografías y aportes de 20 mujeres, entre ellas Ana Roqué, Margot Moles y Elena Garro

 

Ana Roqué compiló en el libro “La botánica antillana” veinte años de investigación sobre las más de seis mil especies de plantas de Puerto Rico y otras islas del Caribe. Sin embargo, a inicios del siglo XX nadie quiso publicarlo, ella murió y hasta hoy su obra es puesta en valor. Ésa es una de las vidas que se narran en el libro “Mis pies tienen raíz. Mujeres del mundo de habla hispana”, escrito por el colectivo Cúmulo de Tesla.

 

La obra, ilustrada por Atenea Castillo y publicada por la colección Travesía de Océano, acerca a los lectores biografías de mujeres que abrieron camino en diversas disciplinas, es el caso de Margot Moles Piña, atleta española que estableció marca mundial en lanzamiento de martillo y quien enseñó educación física a niñas.

 

Pero la vida de esta deportista cambió cuando Francisco Franco subió al poder: su esposo fue fusilado, su familia tuvo que huir y ella se quedó en España con su hija sin la posibilidad de volver a ejercer el deporte ya que esta actividad fue prohibida para las mujeres.

 

“Quisimos visibilizar aquellas mujeres que han tenido relevancia en un momento particular de la historia y que a lo largo del tiempo hemos olvidado a pesar de que sus aportaciones siguen siendo relevantes hasta el día de hoy, como es el caso de Ana Roqué, botánica cuyos escritos se publicaron hace un siglo y siguen siendo vigentes”, comenta Cisteil Pérez, una de las autoras.

 

La idea fue escribir detalles para que los lectores hagan una comparación de cosas, que pese al paso del tiempo, no han cambiado y cómo la apertura de ciertos espacios para mujeres son aún limitados, añade.

 

“Investigamos sobre mujeres en países latinoamericanos porque hay muchas mujeres famosas y muchos libros ya publicados con una idea similar pero siempre terminan poniendo a las mismas mujeres, siempre son del mundo europeo, estadounidenses y de países desarrollados. Perdemos de vista que nosotros contamos con una gran diversidad cultural y con mujeres que forman parte de disciplinas en donde no había acceso para ellas pero estuvieron ahí, abriendo camino para muchas otras”, destaca.

 

Cisteil Pérez indica que las 20 mujeres que reúnen en el libro tuvieron un impacto que se extendió hacia otras comunidades y otras mujeres. “Nos interesa que las niñas de las nuevas generaciones quieran compartir con muchas mujeres lo que están haciendo”.

 

Una característica del libro es que las biografías no están contadas de manera tradicional. Por ejemplo, de Eloísa Díaz Insunza sólo narran cómo debía acudir con su mamá a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y tomar las clases de anatomía sin ver los cuerpos desnudos únicamente por ser la primera mujer sudamericana en estudiar medicina.

 

“Cuando planeábamos el libro, entre nosotras nos contábamos las vidas de estas mujeres y nos dimos cuenta que hablábamos de un momento particular de la historia de esa mujer o que esa mujer había marcado la historia por haber hecho algo. Por eso sólo narramos una escena para contar sus logros”, cuenta Cisteil Pérez.

 

El volumen ilustrado.

Otras mujeres que aparecen en el libro son las que trabajaron en colectivo como las cocineras de los conventos peruanos o las impresoras de libros en la Nueva España, hoy México.

 

“Queríamos presentar una diversidad de oportunidades para las niñas, que las nuevas generaciones vean que hay un campo más allá de la literatura o de la ciencia en donde se pueden desarrollar. También nos interesaba reflejar los estratos socioeconómicos como el caso de Prudencia Ayala, quien se postuló a la presidencia de El Salvador y fue la primera en todo Latinoamérica en hacerlo, ella provenía de una etnia indígena”, indica.

 

EJEMPLOS DE VIDA

 

Las mujeres mexicanas que aparecen en el libro son: Sor Juana Inés de la Cruz, Elena Garro, Silvia Pinal y Graciela Agudelo.

 

Sobre las ilustraciones, éstas captan la esencia de las protagonistas. “No tuvimos interacción con Atenea, la ilustradora, le compartimos los textos y con eso ella pudo crear las escenas que narramos, las coloca como personas y no como heroínas a quienes forzosamente tenemos que admirar”, expresa Cisteil Pérez.

 

La idea de las autoras es demostrar que ellas pasaron muchas cosas bonitas pero también padecieron trabas a lo largo de sus carreras, “al igual que nosotras”.

 

Cúmulo de Tesla lo conforman Alejandra Espino del Castillo, Antígona Segura, Cisteil Pérez, David Venegas, Gabriela Damián Miravete y Libia Brenda.