"Dibujos eróticos" compila 155 piezas, a color y editadas en su formato original, elaboradas por el cineasta ruso, dice en entrevista Susana Echevarría

 

Los dibujos eróticos que realizó el director de cine soviético Serguéi Eisenstein (Letonia, 1898- Rusia, 1948) durante su estancia en México, a inicios de los años 30 del siglo pasado, son reunidos por la editorial Alias en el libro “Dibujos eróticos”, publicación que se presentará el próximo 23 de enero, en el marco de la Index Art Book Fair, en la galería Kurimanzutto.

 

“Es una faceta poco difundida de Eisenstein porque a él se le conoce, sobre todo, por sus películas, por su aporte teórico al cine, por la gran cantidad de libros y textos que escribió acerca de la teoría del montaje. Se sabe poco pero dibujaba muchísimo y al parecer su obra gráfica consta de más de 5 mil dibujos, muchos son esbozos y trabajos de investigación para su obra fílmica: escenografías de películas, vestuarios y storyboards”, comenta en entrevista Susana Echevarría, coordinadora del libro.

 

Contenido del libro.

Lo que poco se conoce es que una parte de estos dibujos también son eróticos o de carácter sexual, añade. Es por ello que el libro reúne 155 dibujos reproducidos a color y editados de acuerdo a su formato original, tomados de las colecciones del State Hermitage Museum de San Petersburgo, colecciones particulares de París, Francia, y del Museo del Estanquillo, de la Ciudad de México.

 

“Eisenstein decía que su dibujo era igual de importante que su trabajo cinematográfico. Cuando viajó por México, al parecer tuvo una catarsis estética y consideró que ese periodo en la década de los 30 fue en el que se sintió más libre y prolífico en la faceta de dibujos eróticos”, indica la coordinadora.

 

Los dibujos del director de “El acorazado Potemkin” son explícitos pero van más allá de la representación de un acto sexual, en ellos se reflejan sus influencias intelectuales y estéticas. Por ejemplo, hay críticas a la religión y un interés por plasmar la zoofilia y la homosexualidad.

 

“Son dibujos explícitos y muchos los han asociado a la pornografía, pero no es cierto porque tienen una riqueza semántica que la pornografía no tiene. México le trajo a Eisenstein la idea de las dualidades, la asociación de la muerte con el sexo, la violencia con el erotismo, la idea de la celebración con la muerte, y el éxtasis religioso como éxtasis sexual”, detalla.

 

Echevarría recalca que en estos dibujos hay sentido del humor, ironía, crítica social y algunos evidencian sus intereses, por ejemplo, el que tenía por Walt Disney.

 

El libro reúne 155 obras realizadas por el aclamado cineasta soviético, reproducidas a color y de acuerdo a su formato original.

 

-¿La religión influyó para que no se difundieran estos dibujos?

 

-Sí, fue una de las razones. Las personas que tenían acceso a estos dibujos en Rusia los tuvieron ocultos mucho tiempo porque no querían dañar o comprometer la reputación de Eisenstein, de hecho hasta la fecha está mal vista la relación de religión y sexo, y de política y sexo.

 

-¿Eisenstein buscó retratar la libertad sexual a través de la homosexualidad?

 

-Sí. Exploró mucho todo lo tabú, hay imágenes zoofílicas de hombre-animal o animal con otro tipo de animal, toda esta exploración de imágenes que él hace están sustentadas por sus investigaciones personales porque fue alguien que leía mucho y en varios idiomas.

 

“Eisenstein siempre negó ser homosexual, sus biógrafos también lo niegan; en estos dibujos se ve que es algo muy presente, abre la puerta a preguntarse y cuestionarse qué tan cierto es que él era totalmente transexual o bisexual o que sabiendo que en Rusia había tanta represión hacia la homosexualidad quiso esconderlo toda su vida”, responde.

 

El libro incluye dos textos especiales: “Los juegos de Eros”, de María Haltunen, investigadora del departamento de dibujos del Museo del Hermitage, traducido del ruso al español por Selma Ancira; y “Los dibujos secretos de Su Majestad Eisenstein”, de Jean-Claude Marcadé, especialista en vanguardia rusa, traducido del francés por Susana Echevarría.

 

Portada del libro.

Hojas de hotel.

 

En “Dibujos eróticos” varios de los trazos se realizaron en las hojas que los hoteles daban para tomar apuntes y en una se observa el sello del Hotel Imperial de Avenida Paseo de la Reforma, narra Echevarría.

 

“El libro busca reproducir todos estos dibujos tal cual con todas estas sutilezas que tiene la hoja original. Anteriormente ya ha habido un par de publicaciones de los dibujos eróticos de Eisenstein, una fue el libro francés ‘Los dibujos secretos’ (1999), la segunda fue el catálogo de la exposición ‘Vanguardia rusa’ en Palacio de Bellas Artes donde se mostraron sólo algunos dibujos”, indica.

 

Aunque siempre negó ser homosexual, esta preferencia es una constante de esta obra.