El arquitecto Joaquín Álvarez Ordoñez cuenta que le platicó a Claudia Sheinbaum y al entonces secretario de Cultura, Alfonso Suárez del Real, que esta obra de Candela es una obra particular, su dueño ya murió y el actual encargado no tiene los recursos para restaurarla. “Entonces él me dijo: o la arreglamos o la compramos”

 

La pandemia detuvo la promesa de restaurar el cascarón de Los Manantiales, restaurante ubicado en la alcaldía Xochimilco y construido en 1958 por Félix Candela (1910-1997), arquitecto español que llegó al país como exiliado y quien años más tarde fuera reconocido por la edificación del Palacio de los Deportes en la Ciudad de México.

 

Las labores de conservación en el cascarón fue una petición al Gobierno de la Ciudad de México hecha por diversos investigadores, incluido el autor del diseño: Joaquín Álvarez Ordoñez, Premio Nacional de Arquitectura 2019.

 

“Pedí una cita con Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno, en el mes de enero de este año y fui a tratar el tema de que diera los fondos para que se pudiera arreglar. Resultó que ella no conocía la obra, pero estaba su director de cultura y él dijo que sí la conocía”, narró Joaquín Álvarez Ordoñez.

 

Vía Zoom y por invitación de la Academia Nacional de Arquitectura, el especialista platicó que a Sheinbaum y al entonces secretario de Cultura, Alfonso Suárez del Real, les expresó que Los Manantiales es una obra particular, cuyo dueño ya murió y que el actual encargado no tiene los recursos para restaurarla.

 

“Entonces él me dijo: o la arreglamos o la compramos. Respondí que ojalá la compraran porque estas cosas no pueden ser propiedades privadas, son de museo, tienen que ser propiedad de la ciudad”, platicó Álvarez Ordoñez.

 

Otro especialista e impulsor de la conservación del inmueble es Juan Ignacio del Cueto, investigador del Centro de Investigaciones en Arquitectura, Urbanismo y Paisaje (CIAUP) de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, quien coordina el grupo Rescate Manantiales.

 

“Esta obra la considero un ícono de carácter nacional y mundial. Juan Ignacio del Cueto ha tenido interés en la restauración del cascarón en virtud de que tiene falla en el lugar cercano por humedad”, expresó Álvarez Ordóñez.

 

El cascarón que se refleja en el canal de Zacapa, Xochimilco, sufrió daños en el sismo de septiembre de 2017, por tanto, el grupo Rescate Manantiales participó en la convocatoria del Programa Nacional de Reconstrucción 2019. Lograron una asignación 3 millones 369 mil 711 que aún no reciben.

 

Al respecto, Juan Ignacio del Cueto señaló la importancia de rescatar el cascarón de Félix Candela, pero también la zona que lo rodea.

 

“Nosotros estamos sosteniendo que toda esta zona que se ha venido depauperando de manera terrible se podría recuperar haciendo un proyecto que una a los tres edificios en una especie de espacio público. Me refiero a la antigua Casa de Bombas porfiriana, el restaurante Los Manantiales y el restaurante Las flores. El restaurante Los Manantiales está ahora abandonado”, dijo.

 

PROYECTO. En la charla Revalorar la obra de Félix Candela: el caso de Los Manantiales de Xochimilco, Juan Ignacio del Cueto explicó que el restaurante original se inauguró en 1938, en la ribera del canal de Zacapa y era un edificio de madera que se anunciaba como parque-restaurante familiar.

 

Sin embargo, en 1957 el negocio se incendió, por lo que el dueño contactó al arquitecto Joaquín Álvarez Ordoñez para que construyera “un restaurante que no se le quemara”.

 

“Repartimos e invitamos a tres empresas para concursar: CIR, Cubiertas Ala de Félix Candela, e ICA. Repartí los planos para una cotización. En eso me habló Félix Candela y me dijo que quería platicar contigo sobre el asunto del restaurante en Xochimilco. Llegó al despacho, me dijo: está tan bonito el proyecto que no quiero que lo haga nadie más que tú y yo, ¿te pido un favor? recoge los planos, no hagas concurso y yo te lo hago”, recordó Álvarez Ordoñez.

 

La única condición que pidió el hoy Premio Nacional de Arquitectura 2019 fue que Félix Candela hiciera una carta donde manifestara que él y su hermano Fernando Álvarez son los autores del proyecto y del diseño.

 

“Félix Candela fue un compañero de trabajo muy respetable. Independientemente de su gran talento como constructor, el mejor recuerdo es el de un gran profesionista”, indicó.

 

El cascarón de Los Manantiales, el más famoso de Félix Candela, inició a construirse el 7 diciembre de 1957 y se concluyó el 31 de marzo de 1958, trabajo por el que el arquitecto español cobró 384 mil pesos.

 

Un elemento que resaltó Del Cueto en la plática fue el mural que tenía Los Manantiales, en la parte de abajo, en las escaleras. La obra representaba a Tláloc dando agua a Xochimilco y en un extremo se observaba el incendio del restaurante, seguido de la nueva construcción con el cascarón de Candela.

 

“No hemos averiguado quién lo hizo, éste daba hacia el canal, ha bajado tres metros el nivel de los canales y ahí se tuvo que hacer un muro de contención. Ahora ya no se llega (a Los Manantiales) como se llegaba antes, a través de unos cuantos escalones. Sospechamos el mural que puede ser de José García Narezo, un niño exiliado que se convirtió en pintor aquí en México”, destacó.