FIL del Zócalo: Publica Era en versión electrónica la carta que el escritor dirigió a su amante Lord Alfred Douglas. Fue traducida por José Emilio Pacheco. De esta misiva, dice Laura Emilia Pacheco, se publicaron distintos fragmentos a lo largo de muchos años, incluso hubo una pelea para no hacerla pública porque el padre de Bossie, “también era un hombre terrible”

 

El escritor Oscar Wilde (1854-1900) enfrentó tres procesos judiciales vinculados con su homosexualidad y estuvo dos años en la cárcel de Reading donde escribió su obra más íntima: De profundis, una extensa carta dirigida a su amante Lord Alfred Douglas. Ese texto llega hoy a las librerías, en formato electrónico, gracias a la traducción que hizo José Emilio Pacheco (1939-2014).

 

“Oscar Wilde era el escritor más famoso de la Inglaterra del siglo XIX, sus cuentos que supuestamente son infantiles, son absolutamente conmovedores y novelas como Dorian Gray eran un sinónimo de éxito. ¿Cómo es posible que un hombre de semejante éxito cayera en el agujero más oscuro?”, cuestionó Laura Emilia Pacheco, durante la presentación del libro editado por Era en el marco de la XX Feria Internacional del Libro del Zócalo.

 

Para la traductora e hija de José Emilio Pacheco, el amor de Wilde hacia Bossie, pseudónimo de Lord Alfred Douglas, terminó en la privación del escritor a causa de la envidia.

 

“Todos sus enemigos se unieron contra Wilde. Es muy notable para mí que una carta escrita desde la cárcel no sea una carta melodramática, él hace cuentas consigo mismo y le señala a su amante, a Bossie, su actuación”, indicó.

 

Laura Emilia señaló que la carta no es de auto conmiseración, al contrario, “Wilde siempre dijo que la experiencia es el nombre que le damos a nuestros errores y él se dio cuenta del error que había sido amar a una persona que no tenía el más mínimo detalle de afecto, ni siquiera de respeto hacia Oscar Wilde”.

 

La traductora explicó que de la carta se publicaron distintos fragmentos a lo largo de muchos años, incluso hubo una pelea para no hacerla pública porque el padre de Bossie, “también era un hombre terrible”, entonces buscaron la manera de atacar a Wilde para que ellos —hijo y padre— se hicieran de fama.

 

“La carta estuvo saltando de un lado a otro, se quedó con el albacea de Wilde y estuvo albergada en el Museo Británico hasta 1960, año en que salió a la luz y fue en 1975 que se hizo la primera traducción completa al español de este texto y es el que ahora publica ediciones Era”, dijo

 

En el libro  De profundis. Epistola: In carcere et vinculis, añadió Laura Emilia, se muestra el dolor de Wilde, pero también su grandeza literaria.

 

“Wilde era el aforista por excelencia, él decía que lo menos frecuente en este mundo era vivir. Wilde pagó lo que hizo y la vida que quiso. Wilde no pide perdón por su vida, explica quién es y porqué hizo lo que hizo, porqué amó a un ser que no merecería el cariño de nadie. Wilde aplicó una de sus frases maravillosas: si quieres enfurecer a tu enemigo, perdónalo. La carta es una especie de perdón a Bossie”, afirmó.

 

Para la traductora, el libro reflexiona sobre la condición humana.

 

“Wilde estuvo dos años presos, pudo haber huido y vivir de un país a otro, pero quiso afrontar lo que él creyó que era lo correcto y eso le costó dos años en una cárcel donde no le permitían hablar con nadie.

 

En esos años Bossie nunca se presentó en la cárcel ni le mandó un recado. Sin embargo, los amigos lograron que Wilde tuviera acceso a libros, a lápiz y a papel. Gracias a eso tenemos este libro”, narró.

 

Al respecto, el autor José Ramón Ruisánchez comentó que De profundis es un libro para releerse.

 

“Wilde escribía en una cárcel donde su trabajo era deshacer mecates para hacer estopa, donde le daban de comer un caldo de riñones que generaba un malestar estomacal permanente, donde su horario de ejercicio era una hora, donde muchos presos de orden común mostraron mucha más preocupación que su supuesto amigo, esos ladrones le decían: esto es mucho peor para usted que para alguien como yo”, expresó.

 

La carta de Wilde es una introspección de él mismo, añadió Ruisánchez.

 

“Termina escribiéndose a sí mismo, tratando de entender cómo se había enamorado y vuelto a enamorar mil veces de Bossie. A partir de este examen de su error, de su mal amor, Wilde va dejando de lado su amistad para comenzar a pensar en sí mismo y que buena parte de las acusaciones eran falsas e injustas”, indicó.

 

En ese texto, agregó Ruisánchez, Wilde habla de su fascinación por Bossie con una gran prosa.

 

“Aunque en la carta Wilde le recuerda los desplantes y las mentiras, el abuso sistemático y las promesas incumplidas, Wilde no deja de enunciar como Wilde. Este Wilde resulta más complejo y completo porque es un vidente y ciego, un hombre con una agudísima penetración que no logró unir de manera acorde y lograr de manera acorde a la revelación de esos rasgos que observaba”, señaló.