Hay animales más largos que la ballena azul, y plantas más masivas que las enormes sequoias. Pero el ser vivo más grande del planeta no es una planta ni un animal.

 

Hablar del organismo más grande es una tarea compleja. En primer lugar, hay que especificar exactamente a qué nos referimos con “grande”. ¿Es el más pesado o el de mayor tamaño, aunque sea más ligero? Un elefante africano pesa hasta seis toneladas, pero su altura raras veces supera los tres metros; mientras que la jirafa, que pesa una sexta parte que el elefante, casi le dobla en altura. Según consideremos “grande” el peso o el tamaño, el primer premio para animales terrestres se disputaría entre estos dos.

 

Sin embargo, tenemos animales que son mucho más grandes que el elefante o la jirafa —teniendo en cuenta ambos parámetros— en el mar.

 

La ballena azul se queda corta

La ballena azul con 180 toneladas de peso es, sin duda, el animal más pesado que existe actualmente. Si tomamos en cuenta sus 33 metros de longitud, también es el mamífero más largo. Sin embargo, hay otros animales en el mar que superan en longitud al gigante azul, aunque son muchísimo más ligeros.

 

La medusa crin de león más grande encontrada tenía un cuerpo que superaba los dos metros de diámetro, gigantesco para tratarse de una medusa, pero una miniatura en comparación con el colosal cuerpo de la ballena. Sin embargo, sus tentáculos, finos como cabellos, alcanzan una longitud de 36,5 metros, superando así a la más larga de las ballenas. Y aún hay un animal que supera a esta enorme medusa.

 

El animal conocido más largo del mundo es un gusano nemerteo llamado comunmente el gusano cordón de bota, Lineus longissimus. Su cuerpo mide entre 8 y 10 milímetros de diámetro, el de un meñique humano, pero en longitud se han encontrado ejemplares de hasta 55 metros. Si bien el cuerpo de estos animales es bastante flexible, y resulta difícil saber si esa longitud es en reposo o estirado de algún modo, aunque así fuera, la longitud real en reposo seguiría superando los 36,5 metros de la medusa crin de león.

 

Pero, por supuesto, no todos los seres vivos son animales. Y todos ellos, ballenas, gusanos nemerteos o medusas gigantes, quedan eclipsados por la grandeza de algunas especies de árboles.

 

Un bosque es más grande que un solo árbol

No está claro qué especie de árbol puede llegar a ser el más grande. De un árbol solo vemos la parte aérea, pero gran parte de la planta, el sistema radicular, queda enterrada en el suelo y resulta muy difícil de medir.

 

Las tres especies de árboles que alcanzan más estatura son, en este orden, el secuoyadendro (Sequoiadendron giganteum), el eucalipto gomero (Eucalyptus regnans) y la secuoya (Sequoia sempervirens).

 

El secuoyadendro más alto del que se tiene constancia es el General Sherman, mide 84 metros de altura y está en el parque nacional de las secuoyas, en California. Por encima, se encuentra Centurión, el ejemplar más grande conocido de eucalipto gomero, con más de 100 metros. Es el árbol con flores más grande conocido.

 

Entre las secuoyas hay ejemplares aún más grandes. El ejemplar bautizado como Ícaro, con 113,4 metros, es el tercer árbol más grande conocido; le adelanta Helios, con 114,58 metros, y por delante de él, la medalla de oro la recibe Hyperion, con 115,85 metros de altura, el árbol vivo con la parte aérea más grande de los que tenemos constancia.

 

Hyperión es un árbol relativamente joven, y existe la posibilidad de que algún otro de sus congéneres, o algún eucalipto gomero, tenga un sistema radicular más desarrollado. De momento no es posible saber cuál es el árbol que tenga un mayor tamaño total —contando la parte aérea y la subterránea—.

 

Pero ni siquiera estos titanes son los organismos vivos más grandes. En el centro del Estado de Utah se encuentra un organismo aún más grande que Hyperión, cuyo tamaño supera las 43 hectáreas de superficie. Un ser vivo del tamaño colosal, equivalente a la extensión del Parque de María Luisa, en Sevilla —Plaza de España incluida— llamaría la atención de cualquiera, si no fuera porque en realidad no se ve como un organismo sino como un conjunto de ellos. Más específicamente un bosque.

Se trata de Pando, una colonia clonal de álamo temblón (Populus tremuloides), que aunque parece un conjunto masivo de árboles, todos son, en realidad, el mismo individuo genéticamente idéntico y formado por una masiva red de raíces interconectadas entre sí, con múltiples troncos. Concretamente, es un macho de más de 6 000 toneladas de peso estimado.

 

Rivalizando con Pando, en las costas baleares se encuentra el ejemplar más grande de Posidonia oceanica. Es un solo organismo que mide en torno a ocho kilómetros de longitud, aunque en este caso, medir su extensión o su peso resulta mucho más difícil. Lo que sí sabemos es que, con una edad estimada de unos 100 000 años, es el ser vivo más longevo del mundo.

 

Pero ni Pando o el ejemplar balear de Posidonia son, en realidad, el organismo vivo más grande del mundo.

 

El más grande: un hongo

El organismo más grande y pesado del mundo no es una planta, sino un hongo. Se encuentra en el bosque nacional Malheur, al este del estado de Oregón.

 

En esta región se han localizado cinco grandes extensiones dominadas por hongos de la especie Armillaria ostoyae, un hongo que parasita raíces de plantas.

 

Los hongos pueden crecer masivamente por el subsuelo, expandiendo sus micelios y colonizando raíces de plantas en su camino, y solo se hacen evidentes cuando producen los cuerpos fructíferos, con función reproductiva, que llamamos setas.

 

Los estudios genéticos realizados han mostrado que esas cinco extensiones está poblada por un solo individuo cada una. En el caso del mayor, llamado el Hongo Gigantesco (Humongous Fungus en inglés), se extiende por más de 9 kilómetros cuadrados, equivalente a la suma de los municipios de Portugalete y Santurtzi.

 

Se estima que este hongo pesa entre 7500 y 35 000 toneladas; lo que equivale, como mínimo, al el peso de todos los habitantes de la ciudad de Orense, y como máximo, de Málaga. Incluso en la estimación más conservadora, ya es más pesado que Pando, de modo que estamos ante el ser vivo más grande del mundo, de tamaño y de peso.

 

 REFERENCIAS:

 

DeWoody, J. et al. 2008. “Pando” Lives: Molecular Genetic Evidence of a Giant Aspen Clone in Central Utah. Western North American Naturalist, 68(4), 493-497. DOI: 10.3398/1527-0904-68.4.493

 

Ferguson, B. A. et al. 2003. Coarse-scale population structure of pathogenic Armillaria species in a mixed-conifer forest in the Blue Mountains of northeast Oregon. Canadian Journal of Forest Research. 33: 612-623. DOI: 10.1139/x03-065

 

Hickman, C. P. et al. 2021. Principios integrales de Zoología (F. Pardos Martínez, Trad.). EDRA.

 

Schmitt, C. L. et al. 2008. Location of the World’s Largest Living Organism [The Humongous Fungus] (The Malheur National Forest, p. 8). USDA.