El reloj del Juicio Final (Doomsday Clock) permanece sin cambios por tercer año consecutivo.

 

¿El motivo de que el reloj del Juicio Final no se haya movido y nos queden 100 segundos para la aniquilación? “El mundo no es más seguro que el año pasado en este momento”, afirman los científicos responsables de este reloj que arrancó por primera vez en 1947 de la mano de científicos estadounidenses involucrados en el Proyecto Manhattan (responsables de las primera armas nucleares durante la Segunda Guerra Mundial). En aquel entonces, el reloj se colocó en 7 minutos para la medianoche.

 

El Boletín de los Científicos Atómicos ha dado a conocer el estado del reloj del Juicio Final que realiza un seguimiento de la probabilidad de la aniquilación de la humanidad. Esta es la 75ª vez que lo hace. Desde entonces, el grupo ha anunciado anualmente si el minutero se ha acercado o alejado de la medianoche, el marcador del desastre. Cuanto más cerca estemos de la medianoche, más cerca estaremos de la catástrofe para la humanidad.

 

"El reloj del Día del Juicio Final continúa inamovible peligrosamente, recordándonos cuánto trabajo se necesita para garantizar un planeta más seguro y saludable", reflexiona Rachel Bronson, presidenta del Boletín de Científicos Atómicos. "Debemos continuar alejando las manecillas del reloj de la medianoche".

 

¿En qué ha se ha basado el comité de expertos?

La decisión se ha fundamentado en varios eventos, incluidos los riesgos de guerra nuclear, la falta de acción frente al cambio climático (aduciendo promesas vacías por parte de los gobiernos), la difusión de información errónea o fake news relativa a la pandemia de COVID-19 y la resistencia pública a las vacunas, y el conflicto en el espacio.

 

El objetivo de este reloj es resaltar que todavía estamos en un momento histórico peligroso, y la humanidad está aún más cerca. a un apocalipsis potencial que nunca.

 

Es curioso porque cuando el reloj debutó entre el público después de la Segunda Guerra Mundial, se pensaba que las armas nucleares eran la mayor amenaza creada por el hombre para nuestra existencia. Pasó el tiempo, y aparecieron en escena otros riesgos relevantes como el cambio climático o las pandemias. Y 100 segundos antes de la medianoche, es lo más cerca que han estado las manecillas de la llamada hora del juicio final en la historia de este simbólico reloj; más cerca de la medianoche que en cualquier otro período de la guerra fría, incluida la crisis de los misiles en Cuba.

 

Durante los últimos tres cuartos de siglo, la hora del reloj ha cambiado, según lo cerca que los científicos han establecido que la raza humana estuviera de la destrucción total. Algunos años el tiempo cambia, y otros no. Eso sí, antes solían ser minutos y ya solo funciona con segundos. El reloj ha ido hacia adelante y hacia atrás 24 veces desde 1947 y lo más lejos que ha estado del día de la aniquilación fue en 1991, fijado a las 23:43, cuando la tensión entre la antigua Unión Soviética y los EE. UU. disminuyó tras la reunificación de Alemania y la firma del primer Tratado de Reducción de Armas Estratégicas.

 

Si el reloj llegase a la medianoche, algo que esperamos que nunca pase, significaría que algún evento o eventos han acabado con la humanidad.

 

Aún es posible hacer retroceder el reloj con acciones inteligentes y concretas. Por ejemplo, el Boletín de Científicos Atómicos plantea que corregir la difusión de información errónea sobre el coronavirus, que está "paralizando la capacidad de las autoridades de salud pública y la ciencia médica para lograr tasas de vacunación más altas", sería una de las acciones que posibilitarían una mejora en la situación global de la humanidad.

 

 Referencia: Bulletin of the Atomic Scientists