Las MiPYMES se caracterizan por una escasa demanda de sus productos o servicios por parte de los clientes, se desarrollan en un ambiente altamente agresivo en cuanto a competitividad preponderantemente desleal, piratería o delitos informáticos, corrupción, etcétera; y son vulnerables a riesgos por variación de precios de materias primas, falta de capacitación, problemáticas legales y fiscales, presión tributaria, inseguridad, extorsión, cuentas incobrables, incumplimiento de clientes y proveedores, alto costo financiero, rotación de personal, embates de fenómenos naturales, en fin, un bufet de riegos y más riesgos.

 

Entonces, ¿Dónde está la oportunidad de las MiPYMES?, hasta ahora existen dos sopas: o se es capaz de ofertar un producto o servicio bien hecho, a bajo costo, cumpliendo con tiempos o está bien relacionado con los tomadores de decisiones. En ambos escenarios va implícito un costo de comercialización, y digamos de esta manera uno claro y otro opaco.

 

Si bien en estos dos escenarios va implícito un costo, estos dos costos son afectados por el tiempo, es decir, la MiPYME de todas maneras va a gastar, solo que en la primera sopa se requiere tiempo para la capacitación, la adquisición de tecnología y la puesta en marcha, en la segunda sopa se compra la decisión.

 

El sendero de mayor certidumbre es que las MiPYMES que compran la decisión del cliente contraten a las MiPYMES competitivas, esta relación aleja a las MiPYMES que cuentan con muy poco o nulo capital semilla, a estas MiPYMES nos referiremos como básicas. Las básicas toman entonces riegos financieros, apalancamiento por proveedores, familiares o amigos de los cuales muy probablemente terminará en un desprestigio por falta de cumplimiento en compromisos para luego cerrarse las puertas.

 

Es claro que los embates a los que se enfrentas las básicas son multifactoriales, si es que en el futuro a corto plazo se logra combatir la corrupción eficientemente el siguiente reto que se enfrentarán las básicas será capacitación de calidad, eficaz y eficiente, financiamiento accesible y transmisión de tecnología.

 

La alta especialización de las básicas puede ser una opción exitosa para enfrentar al nuevo mercado. Hacer una larga cadena de proveedores con pleno conocimiento de la calidad, de procesos de producción, de la gerencia de proyectos, podría transformar los océanos rojos de las licitaciones en océanos azules al asegurar la participación de las básicas no en la adjudicación de contratos, si no en la producción, en el verdadero proceso que genera soluciones y riqueza.

 

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