Presidenta de la Organización Social “Todos para todos en Tlaxcala”, promovente de la Alerta por Violencia de Género, integrante de la Red Nacional de Mujeres por Una Vida Libre de Violencia., miembro de la organización nacional Mujeres en Movimiento.

 

El pueblo otomí, pueblo guerrero,  asentado por siglos en las fronteras entre lo que hoy es la zona limítrofe de las entidades Tlaxcala y  Puebla, no es la primera vez que enfrenta situaciones complejas como la que sus ciudadanas y ciudadanos viven en la época actual, derivadas de los conflictos  políticos y de abuso de poder por parte de la autoridad municipal. Han luchado por su territorio, propiedades comunales, por el agua y por ser escuchados.

 

Indómitos, combativos de siempre, fundaron Ixtenco para defender el acceso a la antigua república de Tlaxcala, obtuvieron territorio y reconocimiento a cambio de permanencia y compromiso. He tenido la oportunidad de conocer estrechamente el pensamiento y forma de vida de la población otomí, asentada en las faldas de la Malintzi, mirarlos  evolucionar de la profunda miseria y abandono del que históricamente han sido objeto  con el consecuente atraso. Gozo y he gozado de la amistad y afecto de entrañables amigas  y amigos.

 

 En ese contexto y al interior de la comunidad, tradicionalmente ha existido la amplia participación de  mujeres en actividades agrícolas, económicas y políticas, dicho sea con claridad, sin que ellas sean protagonistas. Una especie de matriarcado simbólico pero no efectivo. Atadas a la tradición, reconocidas por su arrojo para salir fuera del estado por mucho tiempo y buscar el sustento familiar vendiendo  semillas tostadas y bordados a lo largo y ancho del paìs, al interior de la comunidad presas del patriarcado, pobreza de la tierra, violencia económica, alcoholismo de sus compañeros y cultura del poder, basada en la sujeción. Por su propia condición indígena, coexisten entre evolución, transformación de las generaciones actuales ( las cuales se educan y salen del pueblo porque ahí, no existe ningún futuro para ellos) y estas formas de estructura y cultura tradicional.

 

El tipo de familia ha  sido tradicional y por tanto el desarrollo femenino y la participación real  en la toma de decisiones que afectan la vida de las mujeres se ha dado de forma lenta y accidentada.

 

Hasta la fecha, no ha sido posible que arribe una mujer a la titularidad del gobierno municipal, aunque si ha habido candidatas. A decir de los lugareños, cuando un grupo propone una mujer, el panorama es difícil y adverso.

 

La situación actual de inconformidad e ingobernabilidad que se vive en Ixtenco, también  está relacionada con la  alternancia política. Primero fue el Partido Socialista y ahora el Partido Encuentro Social, cambio de siglas pero no de formas políticas y de gobierno. “A dos meses de la ‘toma’ de la alcaldía de Ixtenco y los problemas entre las partes, el Partido Encuentro Social (PES) reitera su apoyo al presidente municipal destituido, Miguel Ángel Caballero Yonca, afirmó el dirigente estatal José Luis Garrido Cruz.”. Declaración publicada el 21 de Marzo de 2018, en el periódico “El Sol de Tlaxcala”.

 

Por otra parte, arribó  una mujer a la Sindicatura, emanada de un proceso electoral, hecho que la ubica como autoridad, no como empleada del presidente municipal, que es como siempre han concebido a los demás miembros de los cabildos.

 

La transparencia y la rendición de cuentas, son otros aspectos, que si bien se hace uso de ellos en el discurso, no son aceptados en el ideario de las autoridades municipales y por ende, tampoco una practica democrática.

 

Así, resulto insulso, inaceptable para el todavía presidente municipal  Miguel Angel Caballero Yonca, que la actual síndica  Lucía Rojas, asumiera su papel en serio y se tomara con responsabilidad, el hecho de revisar y validar la cuenta pública. Por ello, su reacción intolerante, misógina y violenta. Primero obstruyendo, después enviando la cuenta pública al Congreso del Estado sin la correspondiente validación de la sindicatura.

 

A decir de las ciudadanas y ciudadanos del municipio de Ixtenco que afirman haber votado por él -Con la complicidad de quienes debieron haberlo parado en seco desde el primer momento-. Se sintió impune y ya encarrerado, se dio a la tarea de orquestar  acción de violencia política y violencia política de género  a través de los medios.

 

La impunidad genera impunidad, por ello no debe extrañarnos que sus alcances, no le permitieran medir los riesgos al demeritar la valía de otros miembros del cabido como son los regidores y se tomará incluso la atribución de retener salarios (Así lo demuestra el fallo del Tribunal Electoral de Tlaxcala en fecha reciente,  de lo cual existe antecedente,  en los casos de violencia política denunciada el anterior periodo de gobierno municipal, precisamente denunciado  por ex síndicas municipales).

 

Los seres humanos somos frágiles a nuestra propia condición y Miguel Ángel Caballero Yonca, no es la excepción. Con la sensación de sentirse poderoso, invulnerable, cobijado por una mirada complaciente, se dio a la tarea de convertirse en promotor de la cultura otomí fuera de nuestro país, ausente la visión de Estado, bajo la dirección de su propia ideología y fe religiosa, violando el artículo 24 Constitucional. Así nos enteramos que llegó al Vaticano con su grupo de niños del coro otomí. La pregunta es ¿Cuánto costó, cuáles son los beneficios que obtuvieron Ixtenco y Tlaxcala?

 

Paralelamente al hecho de que Miguel Angel Caballero Yonca, utilizara el poder municipal para cumplir  su sueño personal, nuevamente le fue intolerable que otorgado el permiso para viajar por el cabildo municipal, los integrantes se atrevieran a pedirle informe de gastos y resultados, mientras  tanto, las lluvias atípicas   dañaron  la pobre e  insuficiente infraestructura del municipio, los problemas se multiplicaron, el campo moría por falta de atención y apoyo de sus autoridades y la inconformidad crecía.

 

El conflicto. “Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe”, dice la máxima popular. Así, llegó el hartazgo a las ciudadanas y ciudadanos de Ixtenco, quizá la medida de tomar las instalaciones del ayuntamiento no habrá sido la mejor, sino el dialogo político, pero ante la ineficacia de los canales institucionales, el monólogo en el que se encontraron. Soberbia y misoginia de quien fue electo para servir y no para ejecutar la violencia sobre sus propios gobernados forjaron el capítulo de violencia que hoy los tiene divididos y enfrentados.

 

Como lo han declarado autoridades de la SEGOB, Miguel Angel Caballero Yonca, seguirá siendo presidente municipal de Ixtenco porque surgió electo de un proceso electoral constitucional y no es un cargo renunciable, pero eso no significa que deba permanecer al frente de la administración municipal. En el marco del actual proceso electoral, la imposición puede generar problemas y más problemas. Puede pedir licencia por tiempo indefinido.

 

 Impunidad o estrategia. Las acciones legales emprendidas por las autoridades estatales sobre la ciudadanía deben tener la misma fuerza y calidad sobre quien en este caso utilizó la fuerza sobre la responsabilidad de distender el conflicto. Respecto de la intervención de autoridades ajenas  al territorio y gobierno de Tlaxcala ¿Cuál será la acción, acciones o actitud que asumen las autoridades locales? La intromisión y violación a la soberanía estatal, no es cosa simple.

 

Nuevamente, la presencia de las mujeres. Significativa y fundamental para el equilibrio político y la paz. A través de los videos que amablemente los medios locales difundieron sobre el desarrollo del conflicto en Ixtenco, pudimos apreciar cómo la población femenina integró una valla a fin de contener la molestia de los pobladores y evitar así el enfrentamiento con los efectivos de la policía estatal, acción inusitada, convocatoria de civismo y responsabilidad social,  cantaban en voz alta el himno nacional y el himno a Tlaxcala para recordarnos y recordarse que existe una deuda que la democracia no ha podido cumplir a cabalidad con los pueblos indígenas, permitiendo la salida pacífica del cuestionado presidente municipal.

 

Sin embargo, no todos tienen la templanza, ni piensan igual, ya que a través de los mismos videos y transmisiones en vivo fuimos testigos de cómo el victimario golpeador ( pagado para actuar como “resguardo de seguridad” según sus propias declaraciones) pasó a  ser objeto de descarga de la insatisfacción y rabia acumulada en algunos de los pobladores. 

 

El escenario posterior, se ha desarrollado entre múltiples declaraciones y rechazo a las responsabilidades. Sin una solución y/o salida que privilegie la recuperación de la convivencia social pacífica y armónica. Solo un impasse.

 

A la fecha, Lucia rojas, la síndica municipal, ha informado de manera puntual que todo el ejercicio 2017, la cuenta pública del municipio de Ixtenco, fue remitida al Congreso del Estado de Tlaxcala por Miguel Angel Caballero Yonca, sin su validación.

 

Esta primera cuenta trimestral del año, 2018 (si no existen contratiempos, sería la primera que reúna todos los requisitos legales para remisión y recepción al Congreso del Estado de Tlaxcala. Por otra parte, tanto ella como los regidores a los cuales les fueron retenidos los salarios, han recibido la mitad del pago correspondiente a lo que corre del ejercicio 2018.

 

En el intermedio, una nota de medios locales, dio cuenta de que la madre de Miguel Caballero Yonca, renunciò a la presidencia del DIF Municipal de Ixtenco y además comunicò de este hecho a la Presidenta del DIF estatal, esposa del actual gobernador del estado.

 

El Partido Político Encuentro Social, en silencio, respecto de las acciones de su agremiado. El DIF municipal es un instrumento eficiente para establecer comunicación directa y ágil con la ciudadanía, ahora vacante, por quien será ocupado? La mamá del presidente municipal, no pudo haber renunciado sin la indicación expresa de su hijo, a cambio de qué?

 

La situación actual es de indefinición. El congreso del estado no ha dado ninguna resolución y el municipio y los trabajos de la administración municipal funcionan a medias, probablemente así continuará hasta después del proceso electoral.

 

El proceso electoral y  etapa  de campañas.  En opinión de las ciudadanas y ciudadanos de Ixtenco, poca o ninguna emoción genera, la invitación de alguna  o alguno de los candidatos a escuchar sus propuestas cuando la actitud de los actores políticos es  de indiferencia a sus problemas. Quienes buscan la reelección, tendrán que buscarla en “el calendario”, y el INE, se topa con un muro de escepticismo e indiferencia, debido a la convocatoria para   participar en una jornada democrática que de entrada(a decir de las mujeres otomíes) cierra los ojos a la exclusión y a la violencia política en la que se desenvuelve su vida. Textual: si el ofrecimiento es de promesas, no gracias.

 

Para pensar: la población del municipio de Ixtenco, Tlaxcala, se integra de 2 221 mujeres y 1945 hombres (población de 15 a 24 años, 25 a 64 años,  65 años y más y no especificado.) CNDPI. Indicadores sociodemográficos de la población total y la población indígena por municipio, 2000.

 

 

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