“El informe sobre el Índice de Desarrollo Humano 2018 ubica a México en la posición 76 en un ranking de 188 países. Costa Rica, Cuba, Sri Lanka y Panamá tienen mejor puntaje en el informe sobre bienestar social de la ONU. El IDH considera la esperanza de vida, escolaridad promedio e ingreso per cápita y se complementa sobre desigualdad social y equidad de género.” (Periódico Reforma, Martes 10 de Diciembre del 2019, sección NACIONAL.).

 

Resulta increíble que Costa Rica, Panamá, Cuba y Sri Lanka,  nos pongan la muestra en Desarrollo Humano, lo cual demuestra que algo anda terriblemente mal en México, pero hagamos algunas reflexiones desde este, mi particular y modesto punto de vista:

 

1.- La riqueza cultural y museística de la ciudad de México que es formidable y única en  el mundo, no ha logrado compartirse transversal e intensivamente a todos los estratos sociales de la nación. Bastaría con preguntar a nuestros vecinos  cuándo fue la última vez que visitaron un museo en la ciudad capital.

 

2.- Mientras Costa Rica se erige como paladín del turismo, principalmente el ecológico; México no ha podido construir un nuevo aeropuerto  que satisfaga las necesidades actuales. En los destinos de las principales playas, tenemos los mismos aeropuertos de hace cuarenta años –de eso nadie dice nada. El país al que antaño vieron los “ticos” como hermano mayor y ejemplo a seguir (de aquí se llevaron el modelo del Seguro Social hace algunas décadas), hoy es motivo de miedo y estupor, gracias a la inseguridad.

 

3.-En Cuba, a pesar de su inminente incapacidad para producir bienes y servicios, libros, etcétera, ha podido conducir una política demográfica, que ha  logrado que no haya una sola mujer cubana que piense que se puede criar a más de dos hijos. Yo diría que uno es el promedio. Aquí de ese escabroso asunto, la mayoría de las mujeres, sobre todo las más humildes, todavía ni se enteran. La política demográfica se maneja desde Roma, en la Santa Sede, dígase lo que se diga. Vale más bailar, como se baila en Cuba, un día sí y otro también. Que batallar, como aquí se batalla, -para sobrevivir.

 

 4.-Que Sri Lanka, una pequeña isla de 65,000 kilómetros cuadrados ubicada en el subcontinente indio nos ponga la muestra, debería motivo de gran preocupación. Algo están haciendo bien. Quizá tenga que ver con el cuidado de sus más de veinticinco parques nacionales, o al interés del gobierno por irrigar las áreas de cultivo. Habría que investigar cuál es su secreto; quizá el imperio Británico les legó buenos hábitos, ¿qué tal la puntualidad, por ejemplo?, tenemos poca información.  

 

5.-De Panamá, ¿qué podemos decir? Que el pequeño y hermoso villorrio que representa el antiguo casco viejo de la ciudad de Panamá- así le llaman, no se puede comparar ni de broma  a la grandeza y magnificencia de la antigua Ciudad de los Palacios que es nuestra ciudad capital, lo cual, nos da una idea de la abismal diferencia de oportunidades culturales, económicas, sociales y recreativas que históricamente ha habido entre ambos países, pero con todo y eso, y gracias al Canal desde luego,  van mejor (que vergüenza).  

 

Para terminar y como no los quiero aburrir,  nada más les digo que mientras muchos países del mundo trabajan, en México, mucha gente, procesiona, ¿Quién mandará a tanta gente a exponerse a las carreteras en la víspera del 12 de diciembre, violentando reglamentos de tránsito, invadiendo carriles de alta velocidad y exponiendo la vida de miles de personas, sin que las autoridades hagan nada al respecto? ¿Por qué permiten las autoridades que se detonen miles de cohetones durante el día, o peor aún, a altas horas de la noche, durante horas, sin que nadie diga nada? ¿Ayudará eso a la productividad laboral? ¿De veras creen que esto ayuda a la afluencia de turistas? Bueno, debo decirles que no sé de ningún otro país latinoamericano que permita semejantes usos y costumbres por religioso que sea. Ahí les dejo estos modestos comentarios para que “procesionen” las ideas –y las críticas, pero esto es un problema real, y debe tener solución, ¡piénsenle!

 

Colaboración no. 5    José Andrés Enrique Cervantes López     14 de diciembre del 20019.