Para entablar un pleito legal en contra del Servicio de Administración Tributaria, todo contribuyente debe contar con las herramientas legales suficientes para defenderse, de lo contrario, sufrirá grandes consecuencias que afectará a su patrimonio, a su negocio e incluso, a su libertad personal.

 

Datos

En el primer trimestre de este año (2019) el SAT logró captar más de 24 mil 419 millones de pesos por juicios en contra de los contribuyentes, lo que representa un incremento del 97% respecto al mismo periodo de 2018.

 

Estadísticamente el SAT gana más del 50% de los asuntos que se dirimen en un procedimiento legal. Cuando un procedimiento se entiende ante la propia autoridad (recurso de revocación), alrededor del 98% de los asuntos los ganará la autoridad hacendaria; de los asuntos que se litigan ante la autoridad jurisdiccional (juicio de nulidad) más del 65% de las sentencias son favorables al SAT; y si se llegan a dirimir mediante un juicio de amparo el 96% de estos resultan a favor del fisco. 

 

Mecanismos de defensa

Cualquier contribuyente que se confronte legalmente con alguna de las autoridades del SAT deberá contar con la asistencia legal de un profesionista especializado en la materia, abogado fiscalista, que debe brindarle las herramientas legales suficientes para defenderse e intentar abatir al fisco.

 

Toda persona, ya sea física o moral, tiene a su disposición los siguientes mecanismos de defensa que puede ejercer en contra del SAT: 

 

  1. Recurso de Revocación

Este puede ser el primer medio de defensa con el que cuentan los contribuyentes para intentar abatir alguna resolución que afecte a sus intereses. Y digo que puede ser el primer medio de defensa porque es una instancia optativa, esto es, el contribuyente no está obligado a agotar este procedimiento para acudir ante tribunales.

Por regla general este mecanismo se debe presentar dentro de los 30 días siguientes a la notificación de la resolución que se impugne a través del buzón tributario, al cual se anexaran todas las pruebas que defiendan el caso del contribuyente. Para que con ello la propia autoridad resuelva mediante la confirmación, la modificación o el desecamiento de la resolución atacada.

 

  1. Juicio Contencioso Administrativo

Este es el segundo medio de defensa (o primero, en caso de que el contribuyente no haya optado por presentar el Recurso de Revocación) que tienen al alcance las personas físicas o morales para combatir las acciones del SAT, el cual se llevara acabo ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

 

Al igual que el recurso, los contribuyentes cuentan con 30 días, siguientes a la notificación, para presentar este mecanismo ante la sede del tribunal e incluso se puede tramitar vía internet.

 

Dependiendo del asunto particular de cada contribuyente, este procedimiento se puede realizar por la vía sumaria, es decir, el asunto se resolverá en plazo menor (5 meses promedio) a comparación de la vía ordinaria (mínimo 9 meses); o puede tramitarse mediante la modalidad denominada “exclusivo de fondo” en el cual únicamente se atendrán a cuestiones legales y no en analizar si se cumplieron los requisitos.

 

  1. Juicio de Amparo

Este es el último medio de defensa que pueden hacer valer los contribuyentes, o en determinado caso, el único mecanismo para atacar al SAT; se presenta ante los Tribunales Federales, para realizar este procedimiento es necesario, por regla general, haber agotado la instancia del juicio de nulidad.

 

Para su presentación el contribuyente cuenta con 15 días, posteriores a la notificación, para promover su amparo, salvo que se trate de una norma específica el plazo será de 30 días. Dicho procedimiento también se puede desarrollar vía electrónica.

 

  1. Acuerdo Conclusivo

Este procedimiento podemos entenderlo como un mecanismo alternativo, el cual pueden optar los contribuyentes para solucionar alguna controversia que se suscite durante el desarrollo de las facultades de comprobación (revisiones de gabinete, visitas domiciliarias y revisiones electrónicas), para no ir a juicio.

 

Dicho mecanismo puede solicitarse, por el contribuyente, desde el inicio de la revisión y hasta antes de que le notifiquen la resolución que determine el monto de las contribuciones omitidas; el cual se dirimirá ante la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente.

 

En este procedimiento el contribuyente manifestara sobre qué hechos u omisiones, señalados por la autoridad, no está de acuerdo y anexara los documentos que avalen su desacuerdo. El SAT señalara si el contribuyente desvirtúa las inconsistencias o no para suscribir o no el acuerdo conclusivo. Para un mejor entendimiento entre las partes, se pueden realizar mesas de trabajo.

 

Las ventajas que obtiene el contribuyente con la implementación de este mecanismo es la condonación del 100% de las multas que le pudieran aplicar y desde luego no acudir ante otras instancias.

 

Conclusión

Si bien los contribuyentes cuentan con diversas herramientas legales para hacer frente al SAT, lo cierto es que, con base a la estadística, todas las personas físicas y morales tienen altas probabilidades de perder su asunto en litigio.

 

Por ello, antes de dirimir algún conflicto en contra del SAT, se debe analizar, junto con un abogado fiscalista, la situación particular de cada contribuyente, para establecer las estrategias legales a desarrollar, ya sea con algún medio de defensa alternativo u ordinario.

 

Pero si se quiere tener la certeza y seguridad de que su situación fiscal como contribuyente no le generara grandes repercusiones, lo mejor es que contrate a un asesor experto en la materia antes de que las autoridades fiscales inicien algún procedimiento en su contra.

 

Miguel Angel Flores Pluma, Abogado Fiscalista, especialista en Compliance, prevención de Defraudación Fiscal y Lavado de Dinero.

 

Twitter: @miguel_angel_fp.

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