El gobierno pretende que, los contribuyentes a su vez sean considerados como miembros de la delincuencia organizada por incumplir con sus obligaciones fiscales.

 

En la Cámara de Senadores ya se ha ventilado el proyecto de decreto para reformar el Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP), la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada (LFCDO) y la Ley de Seguridad Nacional (LSN), con la finalidad de que, ante el incumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes estos sean sancionados con penas más severas.

 

Dicha acción en la actualidad se puede dar, esto es, si un contribuyente incurre en el delito de defraudación fiscal o su equiparable, puede ser procesado y sancionado bajo los lineamientos establecidas en la LFCDO, el problema constriñe en que, para las autoridades les resulta complicado entrelazar y configurar el delito defraudación fiscal con los lineamientos establecido en la LFCDO.

 

Por tal razón, mediante el proyecto de decreto se busca que sea “más fácil” realizar dicho procedimiento al establecer en las normas que, quienes incurran en la comisión de un delito fiscal serán considerados “automáticamente” como miembros de la delincuencia organizada.

 

Quizá se pregunte, cual es la finalidad de esa reforma si ya los delitos fiscales tienen una sanción, o cuál es diferencia entre ser sancionado como delincuente “común” a ser sancionado como miembro de la delincuencia organizada.  

 

Pues bien, una persona considera como miembro de la delincuencia organizada no tendrá los mismo “privilegios” de un delincuente común, esto es, no puede gozar de su libertad mientras se realizan las investigaciones en su contra, es decir, se le aplica prisión preventiva oficiosa; será enviado a una prisión de máxima seguridad; no tendrá derecho a la sustitución de la medida cautelar, tampoco podrá efectuar una garantía; las penas con las que será sancionado son más severas; no puede acceder a un procedimiento abreviado, un acuerdo preparatorio o suspensión del procedimiento; perderá sus bienes mediante la aplicación de extinción de dominio; entre otras consecuencias.

 

Aunque parezca una iniciativa reiterativa, sancionar lo que ya está sancionado, al ver las diferencias de ser considerado como miembro de la delincuencia organizada a diferencia de un “delincuente común”, quizá incentive a los contribuyentes a estar al día con sus obligaciones tributarias.

 

Conclusión

 

Sin importar si se aprueba o no dicha iniciativa, todo contribuyente debe tener en cuenta que sus acciones pueden acarrearle graves consecuencias, pues puede darse el caso que, a pesar de que no prospere la iniciativa, y si las autoridades logran acreditarlo, hoy puede ser considerado como miembro de la delincuencia organizada cualquier contribuyente.    

 

Si tienes alguna duda o comentario sobre este tema o los anteriores, no dudes en contactarme vía Twitter en @miguel_angel_fp o por correo electrónico en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..