Con la pega de programas.

Eran las seis de la mañana del día siete de enero de dos mil dieciocho, el frío calaba hasta los huesos, el termómetro de manera implacable marcaba muy pocos grados sobre cero. Sin embargo, ese no fue ningún impedimento para que los feligreses asistieran a la misa de las seis de la mañana, tal como la hacen desde hace muchos…pero muchos  años.

 

De momento apareció el presbítero Elpidio Pérez Portilla para iniciar la misa, era un día un tanto especial; a un costado del altar mayor, con anticipación colocaron los mayordomos de la Patrona Santa Inés  varios paquetes de papel, eran los programas que anuncian el inicio de las actividades que se realizaran durante de la celebración de la fiesta en honor a la patrona del pueblo. La homilía transcurrió de forma normal, tal como estamos acostumbrados a observarla y participar.

 

De momento, una banda de música que se había colocado en la entrada del templo comenzó a entonar las mañanitas, eran en honor a Santa Inés, se escuchaba simplemente hermoso, era emotivo el momento, la gente comenzó a aplaudir y desde luego, a cantar con enorme fervor. Los mayordomos y mayordomas se veían emocionados.

 

En ese momento el sacerdote volvió a hacer uso de la palabra para comentar el concepto de las mayordomías, su función y de la manera en que se concibe la religión, la fe y la tradición a través de los mayordomos y la preservación de las tradiciones e hizo hincapié, en que la música, los cantos, la fiesta son manifestaciones  de la fe que se profesan a Santa Inés. Posteriormente llevó a cabo la bendición de los programas, deseando éxito a los mayordomos en todas las actividades que realizarán los durante la celebración de la fiesta patronal. Es importante señalar, que como en otras ocasiones el Lic. Felipe Sánchez Lima ex presidente municipal- fue quien donó los programas.  

 

 PEGAZ2.jpg - 55.06 kB

Mientras tanto, la banda de música entonaba otras melodías y dedicaba dianas a los mayordomos y a los asistentes, y desde luego, a Santa Inés, que ahí permanecía a un costado del altar mayor en espera de ser llevada en andas, así sucedió, en unos instantes más, las mayordomas llevaron a la imagen de Santa Inés hasta el atrio de la parroquia, ahí quedó “la peregrina”. Mientras tanto, los mayordomos mostraban orgullosos el programa a todos los feligreses, que con enorme curiosidad buscaban la manera de enterarse de las actividades que durante un año los mayordomos han planeado para celebrar la fiesta patronal.

 

Posteriormente se dirigieron al atrio de la parroquia de Santa Inés, cada uno de ellos, acompañados de sus esposas y familiares se tomaban fotografías. Y llegó el momento cumbre; con gran orgullo los mayordomos  procedieron a pegar el primer programa en el pórtico principal del atrio de la parroquia; mientras tanto, las bandas de música entonaban melodías que alegraban el ambiente. 

 

Al terminar de pegar el primer programa comenzó la caminata; la misión era un poco más que complicada, había que pegar programas en todo el pueblo. La procesión dio inicio por la calle Domingo Arenas y la primera parada se hizo en una casa de la calle Emeterio Arenas, donde se iba la recoger y repartir el engrudo que serviría para pegar los programas. Cabe señalar que hubo la colaboración de muchas personas que ayudaron para realizar esta actividad; algunos de ellos llevaron sus camionetas y diferentes utensilios para la ocasión.

 

Este año los mayordomos decidieron poner cinco bandas de música para pegar los programas, pero claro, antes había que desayunar, así que después de recoger el engrudo todos se dirigieron a la casa del mayordomo Adán Flores Romero, a quien le correspondió ofertar el desayuno, donde para mitigar el frío se disfrutó de un mole de panza bien caliente y unas suculentas gorditas, mientras que cada una de las bandas seguía deleitando a los comensales, el ambiente era simplemente extraordinario. De ahí, cada quien se dirigió a su sección a cumplir su cometido.

 

Al paso de las horas, en todo el pueblo se escuchaban las bandas de música y cohetes que acompañaban a los mayordomos en sus respectivas secciones; por doquier reinaba la alegría. Era el preámbulo de la celebración de la fiesta patronal. Algunos comentaban: ¡ya huele a mole! ¡Sólo faltan catorce días! ¡Ya llegó la feria de la patrona!

 

 Alejandro Flores comenta que la emoción los embargaba, aunque se combinaba con un poco de nervios debido a la incertidumbre ante un compromiso tan grande. Por otra parte, el mayordomo Leobardo aclaró que se tuvieron que evitar algunas de las actividades que tradicionalmente se realizan debido al temblor de septiembre y a las indicaciones de la dirección de protección civil estatal y municipal. Pero aseguró que esto no quitará lucimiento a la festividad.

 

Cayendo la tarde, todos los participantes en la pega de programas, un tanto cansados,  se dirigieron a la casa del mayordomo Rogelio Roldán donde les fue brindada una sabrosa comida, posteriormente cada quien se dirigió a su hogar con la satisfacción de haber participado en las actividades del inicio de la feria Santa Inés 2018 al lado de los mayordomos y mayordomas.

 

 

Comentarios y sugerencias: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.