A la memoria de Reinaldo Domínguez Carreto.

 

Hoy el Baúl de los Recuerdos se abre para comentar que corría el año 1944. En Zacatelco en  lo que actualmente es el zócalo estaba el tianguis municipal, ahí se podían ver las casetas y  perchas de las carnicerías; los puestos de frutas, verduras, cazuelas, carbón, etc. Un quiosco se encontraba en medio de la explanada, donde actualmente se ubica la fuente y un poco más allá la base del pozo del agua. Las calles Independencia, Lerdo de Tejada y Domingo Arenas estaban empedradas, y esta última se prolongaba hasta la calle Independencia, por ahí, podían circular los automóviles y la barda del atrio de la iglesia era de adobe.

 

No era raro ver estacionado en la calle Independencia a un costado del edificio parroquial  un camión marca Diamond, apodado “El toro” manejado por don Tomás Caporal que llevaba pasaje a San Pedro, El Carmen, San Luis; en cuanto a comercios prevalecían: las tiendas de abarrotes de  Elpidio Carreto, Próculo Bermúdez y en el Portal la tienda de don Reynaldo Domínguez Carreto, donde también se expendía petróleo y se vendía gasolina en medidas de 5,10, 15, 20 litros, para después verterla con un embudo en el tanque de los coches. En la calle Lerdo de Tejada sobresalía la botica del doctor Horacio Osorio y la pulquería de don Vicente Villegas. Este era el contexto que prevalecía en Zacatelco.

 

Mientras tanto, un niño que asistía a estudiar al Instituto Benavente de la Ciudad de Puebla, un buen día, se compró un balón de futbol que, poco a poco, empezó a compartir con los niños de su época. 

 

El niño aquel se llamó Reinaldo Domínguez Carreto, quien falleció el 3 de enero de 2020, fue un hombre bueno podríamos decir extraordinario, se casó con Ofelia Hernández Romero, fue padre de seis hijos y muchos muchos nietos.

 

Quienes le conocemos sabemos que, aunque su rostro era adusto era un hombre alegre, ameno y cordial, siempre tuvo una respuesta para cada quien, y para cada cual de manera formal o con un buen albur, sus amigos le llamaban “Rey”.

 

Muchas ocasiones se le escuchó decir su frase favorita cuando se refiere a su persona “sigo siendo El Rey” haciendo alusión a su nombre. Su rostro denotaba la tranquilidad que proporciona la sabiduría y la experiencia que dan los años y aunque un poco renuente con emoción compartía la forma en la que colaboró para que llegara el futbol a Zacatelco.

 

El comentaba: “Yo estudiaba en el Instituto Benavente, compré un balón de futbol, los chamacos de aquellos tiempos nos juntábamos aquí enfrente del portal a jugar, en aquel entonces casi no pasaban carros, el piso era de tierra, así que poníamos unas piedras y hacíamos partidos de futbol, o bien sólo nos dedicábamos a “chutar” el balón. Algunos niños que andaban a “pata pelona” (descalzos)  también participaban en los partidos,  aun así, algunos le pegaban muy fuerte.

 

No había equipos de futbol en Zacatelco, la cancha de futbol eran las calles, los terrenos, el curato de la iglesia, los patios de las casas que en aquellos días eran grandes, en fin, cualquier lugar era bueno para jugar al futbol.

 

Y continuaba: “Más o menos en 1960 decidimos formar un equipo de futbol, sin lugar a dudas fue el primer equipo de futbol formalmente establecido en Zacatelco, entre todos decidimos ponerle “EL ESPARTA”, debido a que el ejército espartano era la fuerza militar más importantes en la historia de la antigua Grecia. El ejército constituía el pilar principal del estado espartano, en el cual la primera y principal obligación era convertirse en buenos soldados, además los soldados espartanos eran los más disciplinados y temidos de la antigua Grecia, estaba aceptado comúnmente el hecho de que “un soldado espartano valía lo que varios hombres de cualquier otro estado”

 

Los jugadores fundadores fueron: Gonzalo Bermúdez, Miguel Bermúdez, Marcelo Mendieta, Justino Mendieta, Raúl Camey, Oscar Tlatempa, Gaudencio Juárez, Armando Ramírez, Reyes Muñoz Solís, Jorge Muñoz Sánchez, Jerónimo Meneses Moreno, Delfino Badillo. Jerónimo Meneses comenta que posteriormente se integraron algunos jugadores más.

 

Las posiciones eran los siguientes: DELANTEROS.- Gaudencio Juárez, Delfino Garzón, Pedro Gómez, Luis Flores, Mario Muñoz, Jorge Muñoz, Armando Ramírez.

 

MEDIOS.- Alfredo Tizatl, Francisco Hernández, Fidencio Moreno, Carlos Muñoz, Eterberto Flores, Ponciano Gómez, Juan Abriz.

 

DEFENSAS: Jerónimo Meneses Moreno, Arturo Bermúdez, Dagoberto Cortés Gómez, Juan Juárez, Felipe Muñoz,  José Luis Morales, Daniel Maldonado, Marcelo Mendieta, Justino Mendieta.

PORTEROS: Gonzalo Bermúdez, Miguel Morales, Roberto Cubillas.

 

DIRECTOR TÉCNICO: Reinaldo Domínguez Carreto.

 

Formado el equipo “ESPARTA” habría que ver contra quien se iba a competir, pues aquí no había más equipos, se analiza la posibilidad de competir en la liga Tlaxcala, pero resultaba demasiado costoso y complicado, debido a que los equipos estaban en diferentes municipios del estado, los desplazamientos eran largos,  las carreteras eran escasas y la mayoría se encontraban en mal estado, en consecuencia se decide inscribir al equipo en la “Liga Metropolitana” de la Cuidad de Puebla. Los partidos se realizaban en los campos de futbol del seminario y en los campos de la zona militar “Hermenegildo Galeana”. ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…POR SIEMPRE

 

Historia oral narrada por don Reinaldo Domínguez Carreto

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