“Con dinero y sin dinero…sigo siendo el rey”

Reinaldo Domínguez Carreto

 

Hoy el Baúl de los Recuerdos esta triste, resulta que el día 3 de enero de dos mil veinte a las cuatro horas con cincuenta y tres minutos falleció el señor Reinaldo Domínguez Carreto a la edad de ochenta y cinco años. Desde luego, su deceso ha causado un enorme pesar en todas las personas que tuvimos la oportunidad de convivir con él.

 

Reinaldo Domínguez Carreto nació el día martes 13 de marzo de 1934, sus padres fueron Aurora Carreto Díaz, a quien cariñosamente le llamaba “mamá Lola” y de Blas Domínguez Alvarado, prominente hombre de negocios de aquellos tiempos, quién además se caracterizó por ser un hombre justo y bueno con sus semejantes. Sus hermanos fueron Evangelina, Blas, María del Carmen y Difna Engracia quien falleció cuando tenía un año.

 

Desde su niñez Reinaldo Domínguez fue un niño travieso, muy querido por todas las personas que le rodeaban. Sus primeras letras las aprendió en el Colegio Benavente, de la muy lejana Ciudad de Puebla en aquel entonces.

 

Se casó el dos de abril de mil novecientos cincuenta y nueve a la edad de veinticuatro años con Ofelia Romero Hernández -el año pasado cumplieron sesenta años de casados- tuvieron seis hijos que son: Aurora, Iliana, Norma, Evangelina, Reinaldo y José Luis.

 

Reinaldo Domínguez fue un hombre que se caracterizó por ser un apasionado del futbol, la música, el arte, la cultura, la preservación de las tradiciones, admirador de los pueblos mágicos, hombre de fe, pero, sobre todo un hombre dedicado a su familia.

 

 Domínguez Carreto formó el primer equipo de futbol en Zacatelco, al respecto comentaba: “Más o menos en 1960 decidimos formar un equipo de futbol, sin lugar a dudas fue el primer equipo de futbol formalmente establecido en Zacatelco, entre todos decidimos ponerle “EL ESPARTA”, debido a que el ejército espartano era la fuerza militar más importantes en la historia de la antigua Grecia. Este equipo existió antes que el ZATLAX.

Y continua: Era un proyecto ambicioso así que formado el equipo “ESPARTA” habría que ver contra quien se iba a competir, pues aquí no había más equipos, se analiza la posibilidad de competir en la liga Tlaxcala, pero resultaba demasiado costoso y complicado, debido a que los equipos estaban en diferentes municipios del estado, los desplazamientos eran largos,  las carreteras eran escasas y la mayoría se encontraban en mal estado, en consecuencia se decide inscribir al equipo en la “Liga Metropolitana” de la Cuidad de Puebla. Los partidos se realizaban en los campos de futbol del seminario y en los campos de la zona militar “Hermenegildo Galeana”.

 

Pero quién no recuerda a Don Reinaldo Domínguez con su guitarra en la mano, sentado ahí en las bancas del portal –cuando las tenía- y posteriormente en su tienda, siempre acompañado de su inseparable esposa. Ya en la intimidad de su hogar tocando un órgano electrónico o su marimba acompañado de sus hijos, nietos y bisnietos. Sin lugar a dudas, nadie absolutamente nadie de ellos se quedó sin sus mañanitas el día de su cumpleaños o en algún acontecimiento importante. En su juventud formó parte de un trío que tuvo mucho éxito, al que puso por nombre “TRÍO SIN NOMBRE”

 

Le preocupaba el arte que había en Zacatelco, sobre todo, la conservación del retablo, así que allá por los años sesenta junto con otras personas, consigue que la fábrica COVADONGA les preste una compresora para dar mantenimiento al retablo mayor de la parroquia de Santa Inés, que se encontraba en absoluto abandono y lleno de polvo. Le enojaba que se deteriorara la piedra de la barda del atrio parroquial y no dudaba en colaborar económicamente para cualquier restauración.

 

Hombre de convicciones católicas muy arraigadas siempre fue devoto de Dios, Cristo, la Virgen María y especialmente de la Virgen del Carmen, a quien cariñosamente le llamaba “la güera”; de Santa Inés, patrona del pueblo y de San francisco de Asís. Un gesto sobresaliente fue el que tuvieron los mayordomos de SANTA INÉS 2019-2020 quienes pidieron acompañar el cuerpo después de misa con su banda de música para que frente a su casa le fuera entregado simbólicamente el programa de feria 2020. Fue un momento sublime, lleno de significado cultural y de fe, pues se demostraba que ese día se iba a sepultar a un hombre que siempre impulsó las tradiciones y costumbres de su comunidad, que sabía de la importancia de tener identidad y arraigo con su pueblo. Ese día se iba un hombre sabio, sin lugar a dudas.

 

Años antes, Don Blas Domínguez Alvarado (padre) adquirió una concesión para una gasolinera. Tiempo después, Reinaldo Domínguez junto con su madre y su hermano Blas fundan la primera gasolinera en Zacatelco; sus antecedentes fueron en pleno centro de la población donde mandó a instalar una bomba de gasolina frente a lo que actualmente son las oficinas de BANCOMER en el portal. Posteriormente se construyó la gasolinera en forma junto a la barranca, donde actualmente se ubica. A la vez, que en lo que actualmente es la tienda de Don Rey se vendía petróleo para las estufas de los hogares y los quemadores de petróleo para bañarse, mientras que no era extraño ver a Don Rey manejando su pipa Dodge del color beige repartiendo petróleo en todos los pueblos circunvecinos. ESTA HISTORIA CONTINUARÁ.