Estimado lector, se abre el Baúl de los Recuerdos, para comentar que este 10 de mayo celebramos en Zacatelco, en todo México y en muchas partes del mundo el día de las madres y  que por su relevancia se convierte en un acontecimiento muy importante; para algunos, será motivo de alegría el poder festejar una vez más a la persona que nos dio la vida, que nos cuidó y que no ha conducido a través del camino desde que empezamos a dar los primeros pasos, que nos cobijo día tras día en su regazo, que nos ha ayudado en los momentos difíciles y ha reído junto a nosotros sin importar más que la felicidad de sus hijos, porque una madre es así, piensa así y actúa así. Para otros, sólo queda el recuerdo y la nostalgia de los momentos felices que pasaron al lado de ella y que desafortunadamente nunca volverán, pero sabemos que “el ser humano ésta hecho no de lo que fue, sino de lo que se acuerda” y por este motivo le invitó a recordar aquellos días cuando nuestra madre nos abrazaba porque teníamos miedo a la oscuridad y nos decía “Vamos hijo no tengas miedo, aquí estoy yo para cuidarte”, cuando fuimos por primera vez a la escuela y nos aferrábamos fuertemente de su mano porque no queríamos separarnos de ella. Y que me dice de aquel día que cometimos una de las travesuras más grandes donde tuvimos que ser reprendidos fuertemente por Papá y ahí estaba ella sabedora de que teníamos la culpa y aun así nos defendió. Como olvidar los momentos en que estuvimos enfermos y ella al pie de nuestra cama no se separaba ni un instante. Al paso del tiempo sus pasos se han vuelto más lentos, su cabeza pinta canas, dando lugar a esos hilos de plata esplendorosos, que reflejan la enorme sabiduría  que solo puede dar el amor de una Madre.

 

Resulta que evocar todos los momentos felices que hemos pasado al lado de nuestra madre son interminables. Le invito a reflexionar y a disfrutar de esos momentos muy nuestros y particulares que nos permiten seguir viviendo.

 

La celebración del día de las Madres se realiza en todas partes y seguramente usted recuerda que días previos al 10 de Mayo en el kínder en la primaria y en la secundaria  se preparaba un programa que daba inicio con  las palabras de bienvenida por el director de la escuela que por cierto era un discurso bastante largo y aburrido, poesías, bailables, y no faltaban los regalos. Cuántos de nosotros acudimos con nuestro ramo de flores,  sino compradas, cortadas del jardín, envueltas en papel de china o celofán acompañado de una  tarjeta elaborada un día antes con nuestras pinturas y con el mensaje o poema que más nos gustaba, O bien, el regalo improvisado en el que envolvíamos cualquier cosa de nuestra casa, con tal, de no ir con las manos vacías… Claro todo esto iba acompañado de una buena asoleada de unas dos o tres horas ¡ ah! pero para mitigar un poco el calor, el comité y los maestros ofertaban refrescos, tortas y hasta melón con nieve. Posteriormente nos dirigíamos a la casa a seguir compartiendo con todas las mamás, tías, abuelas, etc. Por desgracia, al siguiente día la festejada vuelve a su realidad ahora tiene que lavar un montón de trastes, asear la casa y los  hijos ¡bien gracias!.

 

La iglesia también celebra este día, primero con una misa en su honor, después  los festivales que organizaban los sacerdotes.  Por citar alguno de ellos está  el padre Chucho que  con la participación de algunas familias realizaban verdaderas  tertulias. Por los años sesentas la señora María del Carmen Domínguez Carreto junto con jóvenes de su tiempo, preparaban obras de teatro que se llevaban a cabo en el curato de la iglesia. El padre Fierro recién egresado del seminario, preparaba algunos números para festejar a las mamás. Emotivo resulta ver a las mamás católicas ofrecer flores a la virgen durante el rosario del día 10 de mayo. Algunos otros irán al panteón y depositarán flores en esa tumba que guarda el tesoro más preciado.

 

La historia de Zacatelco, registra nombres de mujeres que han dejado huella en el acontecer de los tiempos, una de ellas es la Señora Margarita Pérez, madre de los Hermanos Domingo, Emeterio y Cirilo Arenas Pérez.

 

Delfina Díaz García.- Primera mártir de la Revolución Mexicana.

 

La legendaria María de Jesús Bermúdez mejor conocida como “Chuchita, la enfermera de los pobres”

 

María Luisa Carreto Jiménez quien fue  maestra, funcionaria, política pero sobre todo una extraordinaria mujer.

 

La Maestra Flora Díaz Castro “Florita” con más de sesenta años de servicio en el Jardín de niños “Federico Froebel”.

 

La revista “Del cuarto poder” felicita a todas las madrecitas en su día y se une a la celebración de la revista semanal “El pregonero” por sus cinco años de existencia. FELICIDADES FELIPE MEZA TEMOLTZI.