LOS NÚMEROS HABLAN

Lejos parecen ya los días en que escuchamos las promesas de campaña de transformar a México con reformas estructurales que nos permitirían gozar de una mejor situación económica, y  muy por el contrario, hemos llegado nuevamente a ese punto donde empezamos a escuchar discursos y disertaciones acerca de las razones de una nueva crisis económica (aunque no la quieran llamar así por cuestiones políticas), desde el incremento del petróleo hasta la volatilidad internacional, pasando por la devaluación del peso y los factores macroeconómicos – sea lo que sea que eso pueda significar – lo cierto es que estamos en CRISIS .



Personalmente nunca he sido partidario de la cultura de la victimización y en México habrá muchos que se encarguen de señalar culpables (con toda justicia y razón) de lo que está sucediendo en nuestro país debido a los malos manejos de la economía y el despilfarro de la riqueza nacional, por lo que no abundaré más en este tema, y en cambio me sumaré a las voces de los que proponen soluciones.  

 

 Ahora bien, para lidiar con esta situación es importante tener una mente abierta y pensar en que todo problema tiene una solución. Si mantenemos una actitud positiva e intentamos controlar nuestras emociones negativas, nos daremos cuenta que existen muchas opciones para influir positivamente en la economía de nuestra familia.  

 

¿Qué hacer como familias ante una crisis económica como la que vivimos?

 

A continuación trataré de darte ideas y propuestas sencillas que puedas poner en práctica para enfrentar esta situación.

 

  • Las relaciones familiares son un activo – Es importante que construyas una red de apoyo familiar. No hay duda en que se pueden superar circunstancias adversas si las familias se unen y buscan soluciones en comunidad.  El apoyo familiar para encontrar un mejor trabajo, abrir un pequeño negocio, realizar tandas, obtener préstamos informales e incluso dar apoyo moral y espiritual son ejemplos de esto. 
  •  La mano de obra es un activo – Ante la escasez de ingresos se debe movilizar la mano de obra adicional, es decir, se debe incorporar a otro miembros de la familia para que generar ingresos. Por ejemplo, los hijos que estén edad de trabajar pueden conseguir un empleo de medio tiempo o en fines de semana que les ayude a solventar sus gastos personales. 
  • La capacitación es un activo – Vivimos en tiempo donde la internet nos permite obtener información valiosa en cuestión de segundos. Haz un compromiso de capacitarte en áreas que te puedan generar ingresos adicionales y deja de pasar tanto tiempo en Facebook, Instagram o Youtube. Para ejemplificar esto considera a una persona que es vendedor en una empresa, quien fácilmente podría dar cursos de ventas en sus tiempos libres sin tener que invertir un solo centavo, para esto podría tomar cursos en línea que le ayuden a mejorar sus habilidades al hablar en público.
  • Usa tu casa para fines productivos – Una excelente opción es utilizar tu casa para generar ingresos adicionales que te permitan sortear los tiempos difíciles. Por ejemplo, si tienes cochera en tu casa pero no tienes coche, podrías promocionarla entre los vecinos para que guarden su coche en determinados horarios con una tarifa justa e incluso podrías ofrecerle el servicio de lavado de auto si le pones un poquito más de imaginación.  
  • Reduce tus gastos y ahorra – En tiempos de crisis debemos procurar gastar menos y modificar nuestros patrones de consumo, lo cual significa comprar lo necesario, evitar los lujos, y comprar sólo lo que sea indispensable. Modificar nuestros patrones de consumo también implica comprar inteligentemente, es decir, investigar bien antes de comprar, comparar bien los precios, buscar siempre las buenas ofertas y descuentos, etc. La reducción que generes en tus gastos destínalos al ahorro y pagar deudas.  
  • Aprovecha las oportunidades – En tiempos de crisis suelen aparecer buenas oportunidades de negocio que muchas personas pasan por alto ya que no observan a su alrededor. Pasan por alto estas oportunidades, pues tienen la idea de que los tiempos de crisis no son el mejor momento para invertir o encontrar un trabajo. Sin embargo, en épocas de crisis suelen aparecer buenas oportunidades que, si estamos atentos a ellas, podríamos aprovecharlas y obtener buenos beneficios. Imagínate que debido a la crisis tu vecina necesita empezar a trabajar y no tiene con quien dejar a sus hijos, si te encuentras estudiando podrías ofrecerle el servicio de cuidar a sus hijos por las tardes o las mañas a un precio razonable.

 

Recuerda que pueden aparecer buenas inversiones que en tiempos de crisis podrían tener un bajo precio, o podrían aparecer nuevas necesidades en los consumidores, que podríamos satisfacer a través de la creación de un negocio o el lanzamiento de nuevos productos o servicios.

 

 

Finalmente, recordando lo que Albert Einstein señaló que “En tiempos de crisis solo la imaginación es más importante que el conocimiento”, hagamos uso de nuestra mente para mejorar la situación actual y no caigamos en el juego de los que buscan generar desanimo para su propio beneficio.   

 

 

TODOS LOS ARTÍCULOS DE OPINIÓN SON RESPONSABILIDAD DE SU AUTOR, Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTA EL PUNTO DE VISTA DEL PORTAL POLÍTICA TLAXCALA

Add a comment

Mucho se ha hablado de las reformas fiscales que se han aprobado en el pasado reciente por parte del gobierno mexicano; sin embargo, poco o nada se habla de las expectativas por parte de la sociedad en México y lo que merecemos como ciudadanos en relación con dicha reformas.

 

 

Una reforma fiscal incluyente debe abarcar aspectos muy profundos de nuestra sociedad como son la equidad (dar el mismo trato a quienes se ubican en el mismo supuesto jurídico), la legalidad (que el tributo no dé margen a la arbitrariedad sino que sus elementos sean claros), la proporcionalidad (que la contribución al gasto público sea de acuerdo a la capacidad contributiva personal), y el destino del gasto público (que debe tener un sentido social y colectivo).

 

En éste último punto “El destino del gasto público” es donde me gustaría esbozar algunas ideas que me parecen pertinentes en el contexto de la actual crisis económica y política que vive nuestro país, toda vez que de la manera en que se ejerza el presupuesto será clave para el crecimiento que México necesita, solo si dicho ejercicio (el de gastar) se hace de manera responsable y transparente.

 

Cuando se habla de gasto público debemos entender que se trata del destino de la recaudación que el Estado debe garantizar en beneficio de la colectividad, dado que tiene un sentido social per se, por cuanto el importe de las contribuciones recaudadas se debieran destinar a la satisfacción de las necesidades colectivas y sociales.

 

No obstante, es aquí donde el término “Ilusión Fiscal” hace su aparición, ya que éste fenómeno se presenta cuando una persona percibe de forma sesgada los costos y beneficios de la acción pública, es decir, el individuo piensa que recibe más beneficios del Estado en comparación a su contribución, o por el contrario, considera que no recibe los beneficios suficientes con respecto a los impuestos que paga.

 

Es aquí donde los mexicanos nos merecemos una política fiscal integral y transparente que abarque no sólo el recaudar más impuestos sino también el que se gasten de mejor manera para que la ilusión fiscal de la que muchos padecemos (cuando menos seguramente aquellos que si contribuimos al gasto público) al considerar que los beneficios que recibimos por parte del Estado son insuficientes para cubrir el objetivo para el cual fueron creados los impuestos (que es el bienestar social), sea erradicada de nuestra realidad cotidiana.

 

En nuestro país hace falta saber con mayor detalle en que se gastan los impuestos y que beneficios obtiene la sociedad con los mismos, la transparencia debe ser el pan nuestro de cada día del gobierno si lo que se pretende es un cambio verdadero, y así evitar casos como el desvío de recursos en campañas electorales, el enriquecimiento de funcionarios y sindicatos corruptos al amparo de las autoridades, el endeudamiento exagerado de los estados, el deficiente suministro de servicios básicos como luz, agua, seguridad, mantenimiento de vialidades, etc.

 

Finalmente, si bien es cierto que toda reforma fiscal que busque el crecimiento económico del país es plausible,  esto no significa que se deba dar un cheque en blanco al gobierno, como sociedad debemos ser diligentes en  aquello que por justicia nos corresponde al tratarse de los recursos del país, demandar el derecho a estar informados y que los gobernantes rindan cuentas sin subterfugios sobre el destino de las contribuciones, ya que todos los mexicanos tenemos derecho a saber que se hace con el ingreso público pero sobretodo tenemos el derecho a que se gaste de manera responsable en beneficio de todos. Solo con la inclusión de una reforma que pugne por un gasto transparente y responsable podremos decir que México tiene la reforma fiscal que merece.

 

 

TODOS LOS ARTÍCULOS DE OPINIÓN SON RESPONSABILIDAD DE SU AUTOR, Y NO NECESARIAMENTE REPRESENTA EL PUNTO DE VISTA DEL PORTAL POLÍTICA TLAXCALA

 
 
Add a comment