Para vergüenzas públicas solo la legislatura que concluye funciones: no solo resulto disfuncional en sus básicas, si no que resulto inservible hasta para la remodelación de su inmueble: todavía no se inaugura su nueva fachada y rehabilitación y ya es motivo de observaciones materiales y sus funciones básicas.

 

Veinticinco millones de pesos, ese es el costo de la basura por la irresponsabilidad de quienes han tomado esas decisiones: más lamentables que varios de ellos busquen ya sea la reelección o bien un cargo de elección popular más alto: en verdad se requiere de cinismo mayúsculo para buscar el voto y la confianza del elector veamos:

 

Casi la mitad de los integrantes de la legislatura saliente quieren la reelección, aunque la disfracen como elección continua: será porque al no tener vergüenza política ni ética de ningún tipo quieren seguir engañando al votante como lo han hecho en otras ocasiones “ni pichan, ni cachan, ni dejan batear” diría el clásico. Diputados priistas y perredistas sin ningún poder político, creen que pueden seguir engañando a la ciudadanía, a los electores de su distrito, sea local o federal.

 

Lo cierto es que en esta ocasión la avalancha morenista acabará para bien o  para mal con esa perversa intención política. Pronto lo veremos…           

 

Esta columna de opinión es redactada con aportaciones del equipo editorial así como por colaboradores de este medio de comunicación previamente verificadas. Comentarios y sugerencias: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.