“En el amor y la guerra todo se vale” menos arrastrarse, en la guerra se muere de pie y en el amor se dice adiós con dignidad.

Charles Bukowski

 

La herramienta del internet para las campañas políticas se ha convertido en un instrumento fundamental para establecer en las nuevas tendencias de comunicación, una interacción con los internautas por parte de los políticos y los gobiernos, pues supone que con esto se mantiene una interrelación directa con las audiencias, aunque sin embargo está relación no está sujeta a ningún tipo de restricción.

 

De acuerdo a los datos en el XIII Estudio sobre los Hábitos de los Internautas en México del año 2017, el censo poblacional que ocupa internet corresponde a un 63 por ciento de la población, por el contrario parte del 37 por ciento que no cuenta con acceso a ello.

 

Teniendo estos parámetros, las estrategias de marketing político tendrían a la vista la posibilidad de abocarse a este target de mercado que representa un porcentaje de tal magnitud (aun cuando no existe información suficientemente sólida para sostener cual es la real influencia de la información dada por estos medios, pero al mismo tiempo esta influencia no puede sobreestimarse, en el proceso de las nuevas tecnologías).

 

Pero no siempre puede salir como se planea…

 

Para este inicio de campañas electorales, el uso de las nuevas tecnologías cobra relevancia y así lo entendió la gente encargada de la campaña del abanderado de la coalición Todos por México, José Antonio Meade, pues recién se dio a conocer la campaña que hace uso de esto.

 

Si en el buscador de Google, se teclean los nombres de los otros candidatos a la Presidencia de la República, lo primero en aparecer es el link al sitio oficial del candidato tricolor www.meade18.com, esto se logra a través del servicio que brinda la plataforma de Mountain View, denominado AdWords, en la que ofrece publicidad patrocinada a potenciales anunciantes, a través de un conjunto de palabras clave, teniendo un concepto de pago denominado como PPC (Pago por click) en la que los anunciantes pagan a Google por cada click que un usuario realiza en el anuncio, de acuerdo a estas estimaciones, el costo es variable a la ley de oferta y demanda, entre otros factores que determinan la calidad y relevancia del anuncios, como lo son los competidores, así pues teniendo estas variables (y de acuerdo a un medio de circulación nacional, estos costos –en este momento-) se estiman entre 8 y 9 pesos, por click.

 

Pero a pesar de esto, la intención del voto en los internautas para el abanderado del partido hegemónico en el país, no está creciendo, por el contrario, en las distintas redes sociales los usuarios dan muestras de su descontento a lo que llaman publicidad intrusiva (en franco detrimento del quehacer político) y donde incluso han pedido al Instituto Nacional Electoral que vigile si con esto no se están violando las normas electorales.

 

Ahora bien las preguntas que surgen con todo esto son varias: ¿El INE órgano electoral tiene contempladas estas prerrogativas como gastos de campaña?, ¿A cuánto asciende el gasto autorizado en este rubro para cada partido?, ¿Los candidatos comenzarán a hacer uso de estas herramientas para promocionarse?, ¿Es funcional esta clase de campañas en el electorado mexicano?.

 

Esta columna de opinión es redactada con aportaciones del equipo editorial así como por colaboradores de este medio de comunicación previamente verificadas. Comentarios y sugerencias: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.