En Tlaxcala los concesionarios del transporte público en sus diferentes modalidades rutas y liderazgos, han logrado imponer sus condiciones, e intereses para que un servicio tan importante en la economía local, pero también como prestación social se “modernice”, se mejore y eleve su calidad y eficiencia como parte de una transformación, que requiere la sociedad tlaxcalteca.

 

En su dinámica local pero también como parte de una mayor movilidad, por todo su territorio, por toda su geografía.

 

El pasado jueves 14 de febrero se demostró una vez más que la materia (transporte , movilidad) la respuesta de esos prestadores de ese servicio tienen como reacción la paralización, ante la sola apertura a la competencia , la apertura, la pluralidad, del servicio.

 

Sabemos que en Tlaxcala llevamos más de tres décadas, cinco gobernantes, diez legislaturas locales, que no actualizan la reglamentación, local que establezca competencia clara procedimientos eficientes, para que exista una mayor competencia en los servicios del transporte y con ello se mejore la calidad de un servicio cada vez más extendido no solo para usuarios locales también en tránsito o bien visitantes y turistas.

 

También es cierto que en Tlaxcala estos servicios son más costosos y de menor calidad so se comparan con otras ciudades del país.

 

Solo con una mayor competencia y diversidad, en la modalidad de este servicio, Tlaxcala saldrá del atraso en la materia, mientras diputados locales y gobierno estatal son rehenes de los líderes del transporte.

 

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