Los escándalos del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales en el Estado de Tlaxcala, han sido foco de atención y no necesariamente por su excelencia profesional y de resultados para con la sociedad tlaxcaltecas, sino más bien por las múltiples confrontaciones que han protagonizado sus tres comisionados por acceder a su mini poder.

 

Con lo antes escrito, no se dice nada nuevo ni se está descubriendo el hilo negro, pero lo que no se ha dicho por nadie, es realmente quién es desde el inicio de la nueva integración a la fecha el presidente del organismo autónomo encargado de velar por la transparencia y luchar contra la opacidad financiera  de los entes obligados.

 

Lo que se aprecia es muy simple: Marlene Alonso es y sigue siendo la presidenta de la IAIP, y se explica muy fácilmente lo anterior: la actual presidenta es definitivamente la Comisionada Marlene Alonso Meneses, por el simple hecho, que ella es la única reconocida por el Órgano Superior de Fiscalización (OFS), asimismo es la única con el poder de firmar la nómina de su personal así como la de sus propios homólogos, también el gobierno del estado y sus diferentes secretarias avalan un presupuesto para este instituto, mismo que Alonso Meneses entregó firmado y fue autorizado por la autoridad estatal, ya ni se diga del banco o bancos que trabajan para resguardar sus finanzas.

 

Entonces, la pregunta del millón, ¿quién preside realmente la IAIP? La respuesta la tiene Usted, estimado lector, no es una respuesta que le vaya a quebrar su linda cabecita para entender que sólo existe un líder al interior del Instituto de Acceso a la Información.

 

Ahora bien,  vamos a rascarle un poco a esta historia de terror que han vivido todos aquellos que integran la IAIP, el comisionado David Cabrera, ¿qué gana con desestabilizar el trabajo de esta institución? pues nada más y nada menos que el premio a la terquedad, eso es lo que ha dejado muy claro, es un hombre necio que no ve el daño que causa su insensible personalidad por el sólo hecho que se le metió a la cabeza que él debe ser Presidente.

 

Los señores diputados y y señoras diputadas deben tomar cartas en este asunto de manera frontal y sin estar negociando nada, la conformación del organismo autónomo encargado de hacer valer la transparencia y cuidar nuestros datos personales ya es letra cantada, no hay nada que negociar, no hay puestos, no hay dinero de por medio, lo que deben hacer los legisladores es hacer valer la ley y poner a cada quien en el justo lugar que le corresponde.

 

Ya basta de tanta olgazaneria de nuestros diputados locales, no es posible que un problema tan simple no ha podido ser resuelto.

 

Tlaxcala debe ser precedente de cosas importantes y sobre todo podemos ser vanguardia para demostrar que somos grandes, no mediocres, tenemos la atención de un Presidente que nos quiere como entidad, que no respeta porque  por fin decidimos hacer a un lado nuestros conflictos y salimos organizados y decididos a votar el pasado 1 de julio de 2018 con deseos de ser mejores.

 

Hagamos las cosas diferentes y de una vez por todas cambiemos la idea de hacer gobierno, cambiemos la idea de hacer leyes para unos pocos y sí para las mayorías.

 

Esta columna de opinión es redactada con aportaciones del equipo editorial así como por colaboradores de este medio de comunicación previamente verificadas. Comentarios y sugerencias: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.