La reunión del pasado domingo en un espacio público entre los senadores tlaxcaltecas de MORENA (Álvarez Lima y Ana Lilia Rivera) y su líder Ricardo Monreal con el gobernador local tiene significados políticos importantes por el hecho de que dos días antes en el congreso local, la mayoría de MORENA aprobó el presupuesto de egresos 2019, enviado previamente por el gobernador con observaciones al inicialmente avalado el 27 de diciembre pasado.

 

Este diferendo entre poderes (Legislativo-Ejecutivo) en Tlaxcala no puede ni debe prolongarse legalmente por una controversia constitucional: no le conviene a ejecutivo – PRI; menos al legislativo MORENA con un gobierno federal con todo el poder en ambas cámaras y en Palacio Nacional.

 

Solo lo imberbe  y la obcecación política del ejecutivo local puede orillarlo a una decisión de ese tipo, por ello, su sorpresivo encuentro de último momento con los legisladores federales morenistas: quizás por eso también el llamado a la austeridad en el congreso local por parte del senador Ricardo Monreal.

 

Para que la actuación de los diputados locales sea en un marco de austeridad republicana ya que la impresión que se tiene de ellos es que se despachan con beneficios tanto o más que diputados de legislaturas anteriores.    

 

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