Durante el año 2019 el gobierno federal comenzó a generar lo que le llama una bolsa de ahorro de recursos públicos a costa de suspender y eliminar más del 50% de los programas sociales, afectando gravemente los servicios de salud y el desarrollo integral de la agricultura; durante doce meses del 2019 y dos meses del presente año 2020 no existen reglas claras de operación ni convocatorias para reactivar al sector campesino, y entonces donde quedó una de sus promesas de campaña donde dijo que México sería una potencia Alimentaria. Y el desabasto de medicamentos continúa tanto en la Secretaría de Salud, como en ISSSTE y Seguro Social, mientras tanto los usuarios del servicio de salud siguen agravándose y hasta muriendo por falta de medicamentos, y entonces para qué sirve la bolsa de ahorro si el pueblo está padeciendo la peor severa crisis de su historia.

 

La SEDALMEX no da señales de vida en varios estados de la república porque sus artículos los dan más caros que en cualquier tienda de autoservicio, y entonces no funciona como una alternativa viable para la población en extrema pobreza. El costo de la canasta básica rebasa por mucho lo que se gana como salario en cualquier empleo formal o informal, ya que los aumentos en alimentos, verduras, frutas y artículos de primera necesidad aumentaron considerablemente, así como el servicio público foráneo y urbano, con todo esto se comprueba que se descarriló la cuarta transformación, y las consecuencias las siguen pagando el 99.9% de los mexicanos(as) en todo el país, y los contrapesos que deberían de operar en favor del pueblo, como lo son el Congreso de la Unión y las Legislaturas Estatales son un cero a la izquierda y sirven de tapete al mejor postor, por lo mismo los ciudadanos estamos en el más completo estado de indefensión, pues no tenemos garantizado ni un mínimo de bienestar, ni presente, ni futuro, pues sigue creciendo el alto índice de pobreza, muchas familias no tienen los medios que les permita alimentarse ni para atender sus enfermedades, y a esto le agregamos que tienen que continuar padeciendo con las cuotas impuestas en las comunidades de cada entidad federativa por concepto de educación, pues las escuelas de preescolar, primarias, secundarias y preparatorias siguen exigiendo a cambio de la educación contraprestaciones y altas cuotas a los padres de familia como condición para que sus hijos tengan el derecho a la educación, y la pregunta obligada ¿Quién practicará una auditoría a la Tesorería de la Federación? Tendría que ser un despacho contable privado con alta solvencia moral, porque la verdad el pueblo mexicano ya no cree en sus instituciones y las auditorías que practican las mismas instituciones encargadas de estos deberes ya no son garantes de certeza, legalidad y confianza; la Secretaría de la Función Pública, debería de llamarse Secretaría de la Función Gubernamental, puesto que está al servicio de los servidores públicos, no investiga ni sanciona, solapa las arbitrariedades, omisiones y corruptelas del gobierno federal, y su titular está muy atareada desde el mes de enero y febrero en colocar a como dé lugar a su incondicional en el Instituto Nacional Electoral,  John Mill Ackerman Rose, con el argumento tan trillado y durante casi tres décadas de que algunos consejeros del INE han cometido fraude en dicho instituto, no sé, si recordará el señor presidente que durante 18 años que ha participado en las elecciones nunca comprobó el supuesto fraude electoral, a no ser que él haya llegado por uno de esos fraudes y por eso le conste, y tenga pruebas, de que los gobiernos en México se han impuesto a través del fraude, pero lo más grave no es comprobar cómo llegan al poder sino a que llegan, pues casi siempre llegan a robarse los recursos públicos con diferentes prácticas, métodos y simulación, como lo es la dichosa bolsa del ahorro que el actual gobierno federal está conservando.

 

Por qué nos queda claro que está combatiendo la corrupción pero la externa, porque la interna está siendo solapada. También por este medio le recordamos al señor López Obrador, que si continúan con su aplastante mayoría en el Congreso de la Unión, en lo referente al Instituto Nacional Electoral,  el proyecto MORENA y sus aliados jamás podrían imponer a los cuatro consejeros electorales, porque si esto fuera una realidad, él tendría mayoría absoluta y estaría sobrerrepresentado, acto incongruente con nuestras leyes.

 

 

 

 

 

  1. Isidro Sánchez Piedra,

 

                         Defensor de los Derechos Humanos