Simón Bolívar dijo alguna ocasión que: “Las naciones marchan hacia su grandeza, con el mismo paso con que camina la educación. Las naciones vuelan, si ésta vuela, o se precipitan y hunden en la oscuridad, si la educación se corrompe o se abandona”. La educación es, pues, el elemento esencial para la transformación positiva de nuestra comunidad y de nuestro país.

Infortunadamente uno de los principales problemas por los que atraviesa nuestro país en la actualidad es la educación que se imparte en las escuelas, tema que para muchos no es visto como un problema de gran importancia. Piensan que los problemas que hay que resolver para mejorar a nuestro país son los políticos, los económicos y la falta de empleo entre otros, trascendentes, sí, pero la fuente de donde provienen estos, radica en la cuestión educativa.

 

No se han dado cuenta que no se puede modificar la situación inestable que estamos viviendo, si las bases que forman al hombre como persona no son corregidas. ¿Cómo quieren que tengamos buenos representantes políticos, se resuelvan los problemas económicos, se acabe el desempleo, haya buenos técnicos o científicos? ¿Por qué se afirma que los jóvenes son el futuro de México cuando nadie hace nada por mejorar el presente? México no tiene futuro mientras la educación sea la misma.

 

Día con día el nivel educativo de nuestras instituciones escolares va decayendo poco a poco. Constantemente  se modifican los planes de estudio y de trabajo de las escuelas creyendo que así se podrá mejorar académicamente los alumnos, no está mal, pero el problema no radica en el sistema educativo ni en el alumno, si no en los métodos de enseñanza.

 

Se pueden cambiar mil veces los planes de estudio, pero si no se modifica radicalmente el método de enseñanza. Cómo es posible que países con problemas económicos y sociales mayores al de nuestra nación aporten mayores conocimientos a la ciencia y tecnología, a las artes y a los deportes, a la literatura y escritura.

 

Hace unos años, la Comisión de Educación de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), afirmaba que existen siete factores a considerar para el rediseño del sistema educativo de nuestro país: “que se ofrezcan contenidos educativos útiles para la vida y el trabajo de cada uno de ellos, incluyendo en los programas de secundaria y bachillerato un módulo de capacitación para el trabajo; que se enseñen mediante procesos educativos que promuevan el aprendizaje y el desarrollo de habilidades del pensamiento; que los motiven a cuestionar, ingeniar, entender, y reflexionar; que se tenga un ambiente que promueva el aprendizaje, el dialogo, el respeto, la responsabilidad y el orden; que se tenga un excelente sistema de acceso a información, libros, artículos, material educativo en papel, en forma audiovisual, en forma digital o en la nueva gran biblioteca de nuestros días, el internet; que exista un sistema que identifique a los estudiantes que no están avanzando en su proceso de aprendizaje y que organizadamente los apoye; tener un sistema de evaluación confiable, centrada en lo esencial, el aprendizaje de los alumnos y, sobre todo tener los dos factores esenciales: buenos maestros capaces de educar, motivar, dirigir, coordinar y aconsejar, que motiven a sus alumnos a cuestionar, ingeniar, entender, reflexionar y apoyar a los demás”.

 

Si en verdad se quiere que resolver los problemas económicos, políticos y sociales de México, es imperativo que se modifique de raíz el sistema educativo, el cual hoy se orienta básicamente a formar empleados y no emprendedores.

 

Recuerden que: “Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”. Albert Einstein.

 

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