(segunda parte)

 

Después de haber expresado en el anterior escrito que la vida humana comienza desde la concepción; confirmado por la ciencia como la embriología y la biogenética, que la filosofía y la ontología argumentan sobre la personeidad de la nueva vida humana y que la ciencia jurídica promueve la defensa de los derechos naturales como lo es la vida. Ahora nos queda comentar algunos aforismos de los filicidas que recurrentemente utilizan en su campaña para promover el aborto.

 

Una vez que sus falacias se ponen al descubierto quieren plantear la duda y para el caso en el que la ciencia confirma la vida desde la concepción salen con que esta no es unánime al respecto, y es que efectivamente hay charlatanes incluso en la ciencia, pero cuando los más serios embriólogos, genetistas y biólogos presentan pruebas del comienzo de la vida desde la concepción sus contrapartes no muestras más que opciones y opiniones arbitrarias que ni entre ellos logran acordar.

 

Suponiendo que se acepta dicha “duda”, lo mejor sería manejarse con prudencia y para no caer en errores que puedan atentar contra la vida de un ser humano se debería prohibir el aborto, y así convocar un principio jurídico «Indubio Pro Reo» el cual ordena que ante la duda se debe estar a favor de la inculpabilidad del reo, así de modo análogo, ante la duda del origen de la vida se debe procurar salvar la vida del menor tomando como principio de la vida el momento de la fecundación para evitar arbitrariedades que atenten contra la vida del bebé.

 

Y es que el aborto es un crimen, así lo considera toda la legislación por lo menos en México, y lo que existe son causas absolutorias, las cuales aceptando el hecho de que se incurre en un delito se impide la aplicación de la pena por circunstancias específicas, como puede ser en caso de violación o que “peligre” la vida de la madre.

 

Empecemos por esta última, pues gracias al avance en la medicina estos casos son prácticamente inexistentes y así lo comentaba ya en 1979 el biólogo José Botella Llusiá, Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Complutense de Madrid, al comentar: «los progresos de la medicina han sido tales que hoy día cualquier cardiópata puede sobrellevar un embarazo y las más graves complicaciones de la preñez pueden ser resueltas sin necesidad de interrumpirla. El aborto terapéutico, con el problema que planteaba condenar a un ser inocente para salvar la vida de otro, puede considerarse afortunadamente como un dilema ya obsoleto». En este mismo sentido el medico estadounidense Dr. Benard N. Nathanson comenta: «el caso de que la vida de la madre peligre de continuar su embarazo, hoy, con los avances de la medicina, prácticamente no existe. Por lo tanto, el argumento es engañoso, porque sencillamente no es cierto».

 

Sobre los casos de violación vamos a comenzar diciendo que es una situación horrible y que es lamentable que existan estos casos y lo que se debe buscar son duras penas para los violadores que son quienes incurren en un delito. Lamentablemente, al ser un tema muy delicado la justicia casi siempre acepta como prueba solo la palabra de la víctima, lo cual ha provocado que haya casos en los que no existe violación, pero al querer abortar las mamás optan por manifestar esta situación sin perseguir al presunto responsable de la violación. Aparte de eso, cabe mencionar que por lo traumático de la situación en una violación hay muy pocas probabilidades de preñez como lo señala el centro de Ayuda a la Mujer que solo hay preñez en el 2.2% de los casos de violación.

 

Ahora al tener la desgracia de, aparte de haber sufrido una violación, quedar embarazada ¿por qué hay que hacer pagar a un ser humano inocente que es ajeno a lo sucedido? Y con una pena que ni siquiera se contempla para el criminal: la pena de muerte. Es como quien siendo víctima de un asalto y quedara perjudicado por alguna herida, que lo imposibilitará por meses o de por vida, quisiera aminorar su desgracia haciendo que muera una persona que nada tuvo que ver con lo que le ocurrió, por muy trágico que sea no hay justificación para asesinar a una persona que nada tiene que ver con lo sucedido. La desafortunada madre puede, después de parir al bebé, tomar la decisión de criarlo o no, poniéndolo en adopción. A lo que no tiene derecho es a acabar con su vida.

 

Hay otro tema que los filicidas “biempensantes” consideran, y es el de presentar el tema como un asunto de salud pública. Para empezar, cómo el exterminio de seres humanos se puede considerar salud pública, pero bueno supongamos que aceptamos su “lógica”. Qué es lo que los datos dicen, por ejemplo, según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la principal causa de muerte en mujeres es, en el año 2016, de enfermedades del corazón con 64 mil cinco casos; ahora según datos de Data Cívica publicados en Animal Político, entre 2002 y 2016, la causa de muerte específica de 624 mujeres fue un aborto, es decir, en 14 años han muerto 624 mujeres por esta causa, un promedio de 44 mujeres por año.

 

Y es que es común la manipulación de datos para hacer alarmante un “problema” cuando ni siquiera es un problema, esta es una estrategia propagandística para ganar adeptos o aceptación entre la población y quien mejor habla de esto es el Dr. Benard N. Nathanson al comentar lo que él realizó en EE. UU. para lograr la aceptación del aborto en este país: «para convencer al resto de la población estadounidense para que aceptasen el aborto. Las tácticas que voy a explicar son ciertas y además son las mismas que se han empleado y se están empleando en otros países. Nos sirvieron de base dos grandes mentiras: la falsificación de estadísticas y encuestas que decíamos haber hecho, y la elección de una víctima, para achacarle el mal de que en EE.UU. no se aprobara el aborto. Esa víctima fue la Iglesia Católica, o mejor dicho, su jerarquía de obispos y cardenales». Un buen ejemplo, que ustedes pueden consultar, es el video realizado por Agustín Laje en donde pone en evidencia las mentiras utilizadas por los filicidas en Argentina que buscaban aprobar el aborto en 2018 (Aquí el video https://youtu.be/uHqrfp259hc)

 

Por último, cuando todas sus mentiras caen una a una no les queda más remedio que acusar de “entrometidos” a quienes estamos a favor de la vida, pues según ellos a nosotros no nos corresponde decidir si una mujer debe o no ser madre. El detalle es que la mujer embarazada ya es madre, con el aborto solo decidirá si es madre de un hijo vivo, que nacerá de forma natural, completo y sano, o de un hijo muerto, que nacerá de forma artificial, en pedazos y muerto. Sobre la privacidad del asunto, eso no legitima a una persona a atentar contra la vida de otro ser humano en la privacidad, es decir, en la privacidad de nuestra casa podemos hacer lo que queramos menos asesinar a otra persona y cuando alguien se percata de esta situación está moral y legalmente obligado a denunciar este hecho.

Nadie obliga a una mujer o a un hombre a ser padres, si no quieren serlo para eso están los métodos anticonceptivos, que se debe recordar no son 100% seguros, así que si van a tener relaciones sexuales consideren que hay probabilidad de que se produzca una vida y lo que se debe hacer en ese caso es asumir la responsabilidad del acto no tratar de evitarlo y menos cuando eso implica condenar a muerte a un inocente.

 

Para quienes estén interesados en ampliar el tema con argumentos como los expuestos líneas arriba, que en honor a la verdad son de Nicolás Márquez, pueden consultar su libro llamado “El libro negro de la nueva izquierda” ahí encontrarán mejor desarrollados estos temas.

 

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