El mundo va para peor con la concentración de la producción, la riqueza, las armas

y apropiándose las elites con papel entintado

de los recursos patrimonio de los pueblos.

Institucionalizados en matrimonio de casi 500 años el capitalismo y el cristianismo modernos

confirman su alianza en occidente fortaleciendo sus vertientes de racismo subterráneo,

corrupción y de fe licenciosa ante los mandatos de Jesucristo ofreciendo

premios metafísico-celestiales

junto con la delincuencia (organizada, desorganizada

y la institucional). Gustosos de ejercer el poder continúan con los

cómplices de la cima para mantenerlo y acrecentarlo; interpretando

el mundo a su favor adoctrinando niños y atemorizando para seguir por el mundo

aplicándolo a su beneficio tal como fue en América Latina

en las mas de 100 invasiones militares y el holocausto

indígena en México, Argentina, Peru, Brasil (ay, alquilado Bolsonaro!)

Nicaragua, Guatemala, Venezuela y otros tantos países

hermanos “convertidos a la religión” del soborno y enfrentándolos entre sí habiendo

inaugurado la fiesta de sangre los de Castilla/España en 1519, incluido

el actual colonialismo militar contra Cataluña

logrado en complicidad con los borbones franceses desde 1714 en un silencioso crimen

democrático sin omitir 

el asesinato de F. I. Madero no logrando su esposa

el perdón del embajador de los EUA; los Tratados de Bucareli contra México

y otras tantas traiciones contra América Latina con dólares financiando

violencias fratricidas para hundir naciones y mantenerlas

endeudadas sin escolaridad ni ciencias;

claro en alianza con las elites locales, sin olvidar

que el enemigo no está afuera, está adentro, en esas minorías

que cuidan el capital como hiena a su cachorro…

Por lo anterior dicen analistas extranjeros

difícil la transición 2018-2024 para recuperar

los mexicanos, México

Pablo Hughes Reyes (Uruguay 1946)

Por permitirme el alfabeto de la escritura, con amor para Juana Gutiérrez, Delfino Parra, Alma Nophal,  Marina Crozzolo, Albania, Odur y Aluan.

  

REFLEXIONES.

EL MUNDO. El análisis de Tucídides (Atenas 460? aC- 396? aC) sobre la guerra del Peloponeso, es importante hoy para confirmar la coyuntura global actual cuando dijo que: las principales causas de la guerra son las emociones del temor y la desconfianza (cita de Alejandro Nadal). Igual, en las relaciones personales, diría Maquiavelo: ante la barbarie del odio y el miedo de las elites, lo mejor es refugiarse en un libro de historia y el trabajo para fortalecerse mientras pasa el verdugo, porque quizás no regrese y si lo hace, será ante condiciones adversas…

 

ECONOMIA. GOBIERNOS, INSTITUCIONES Y ETICA.

Economía capitalista, podemos decir que es la ciencia de la producción de bienes y servicios, su distribución y el consumo encaminados a la concentración de la producción, la riqueza, la corrupción , especulación y la explotación del trabajo en contra de la democracia en la economía, la historia, la educación y equidad en los mercados. 

 

Etica, es una rama de la filosofía que estudia las decisiones de los individuos conforme a los valores de la humanidad; son los actos reflexivos de las individuos que constituyen su conducta social.

 

Moral, usted lo sabe, podría ser el: conjunto de normas, valores, creencias y costumbres que guían los actos de las personas en sociedad.

 

Globalización, es el proceso político, económico y social de los gobiernos poderosos para someter a otros con base en actos financieros, de comercio, endeudamiento, sobornos e invasiones militares para conducir las instituciones conforme a los intereses de las elites.

 

Historia, es el análisis, la investigación y el recuento de los hechos como memoria verdadera de la humanidad.

 

Dicho lo anterior expondremos un articulo de Manuel Pérez Rocha (rector fundador de la UACM) con comentarios del profesor Pablo Hughes.

 

A la economía es necesario analizarla desde su perspectiva histórica donde hoy es evidente la dictadura del capital (no de los trabajadores) que se manifiesta de manera pública en acciones de apariencia técnica, pero de innegables implicaciones sociales (otorgamiento de créditos, tasas de interés empobrecedoras, operaciones bursátiles manipuladas, calificación de deudas, políticas salariales, políticas de inversión, etc.).

 

Esto no lo ignoran los gobiernos ni los dueños de las empresas transnacionales (bancos y organismos internacionales dizque para la justicia y la paz mundial, entre otros) influyendo y distorsionando al mundo contra su beneficios a través del ingreso fiscal, el gasto, el credito y las políticas públicas.

 

Las violaciones a la ética social  las “resuelven” con argumentos técnicos, en los cuales no caben el deterioro del ambiente, la corrupción, la pobreza de la mayor parte de la humanidad, las guerras y la violencia cotidiana; o las ignoran con un cinismo semejante al de un diabólico mal de ceguera, sordera y mudez.

 

Como legitimación de sus decisiones esgrimen incluso un argumento con máscara de ética: nuestra responsabilidad, dicen a coro, es aumentar la (nuestra) riqueza y la mano invisible se ocupará de que esto beneficie al mayor número. Para ello competimos en un justo juego (fair play); inequitativo pero legal

donde las utilidades/robo/sobornos son legitimadas, por lo que no habrá problemas de conciencia porque la iglesia (obliga igual que Dios a perdonar al prójimo) estando de nuestro lado en el poder para reconocer que no hay otro camino para crear riqueza que el dinero, para comprar casi todo; dinero que ellos poseen, crean, imprimen, suben y bajan su precio para empobrecer, quebrar y apropiarse empresas; etc.

 

La historia del capitalismo moderno y de la aceptación de las iglesias cristo/católicas permitiendo la avaricia desde 1750, basta para desmentir la justa armonía de la mano invisible de la “libre economía, el libre movimiento de capitales, el libre comercio, la libre competencia y el libre cobro de los endeudamientos prostituidos y prostituyentes” que todo arreglan dizque para beneficio de todos; es una visión empobrecedora de la humanidad que constata que este juego “justo de libertad, democracia y justicia” entre desiguales es un engaño, un cuento de fabulas y magia celestiales dentro de un enajenado e inconsciente autoengaño de complicidad entre las elites (religiosa, de medios masivos de comunicación, publicidad, los sobornados gobiernos, algunos militares alquilados y otros súbditos). La iglesia aun ricamente adinerada co-gobierna entre las elites en nombre de Cristo y en conflicto con la permisiva avaricia propia y de otros.

 

Sin duda hay ejemplos de empresas productivas que enorgullecen a sus creadores, hay incluso casos épicos de mmypes (99% del total de empresas Mx); pero este no es lo que fortalece ni consolida el sistema de economía actual, si no al contrario además del rapaz y violento sistema financiero global (EUA-UE) que inicia su declive de poder global frente a Asia.

 

La idea del juego leal, de la libre y justa competencia y de la posterior acción magnánima de la mano invisible para repartir la riqueza es un cuento-mito-leyenda-fabula que, para creerlo, se hace necesario olvidar la historia (lo cual es posible en pueblos con escolaridad menor a 9 años (Mx).

 

Dicho lo anterior, el profesor Perez Rocha (Ex-rector UACM) cita a Marx reconociéndole su aportación a una visión ética de la historia de la economía.

 

Por ello, veamos lo que escribió en El Capital: Hemos visto cómo se convierte el dinero en capital, cómo sale de éste la plusvalía y de la plusvalía más capital. Sin embargo, la acumulación de capital supone la plusvalía; la plusvalía supone la producción capitalista y ésta supone en manos de los productores de mercancías la existencia de grandes masas de capital y fuerza de trabajo. Todo este proceso parece moverse dentro de un círculo vicioso, del que sólo podemos salir dando por supuesto una acumulación “originaria”’ anterior a la acumulación capitalista (acumulación previa la llama Adam Smith), una acumulación que no es fruto del régimen capitalista de producción, sino punto de partida de él.

Esta acumulación originaria viene a desempeñar en la Economía política más o menos el mismo papel que desempeña en la teología el “pecado original”. Adán mordió la manzana y con ello el pecado se extendió a toda la humanidad. Los orígenes de la primitiva acumulación pretenden explicarse relatándolos como una anécdota del pasado. En tiempos muy remotos –se nos dice–, había, de una parte, una élite trabajadora, inteligente y sobre todo ahorrativa, y de la otra, un tropel de descamisados, haraganes, que derrochaban cuanto tenían y aún más.

Es cierto que la leyenda del pecado original teológico nos dice cómo el hombre fue condenado a ganar el pan con el sudor de su rostro; pero la historia del pecado original en economía nos revela por qué hay gente que no necesita sudar para comer.

No importa. Así se explica que mientras los primeros acumulaban riqueza, los segundos acabaron por no tener nada que vender más que su pellejo.

De este pecado original arrancan la pobreza de la gran masa que todavía hoy, a pesar de lo mucho que trabaja, no tiene nada que vender más que a sí misma; y la riqueza de las elites, riqueza que no cesa de crecer, aunque ya haya muchísimo tiempo que sus propietarios han dejado de trabajar…

Sabido es que en la historia real desempeñan un gran papel la conquista, las invasiones militares (Hughes), la esclavitud, el robo y el asesinato; la violencia, en una palabra. Pero en la dulce Economía política ha reinado siempre el idilio. Las únicas fuentes de riqueza para esta ciencia han sido desde el primer momento la ley y el “trabajo… En la realidad, los métodos de la acumulación originaria fueron cualquier cosa menos idílicos... Estas afirmaciones fueron del profesor Carlos Marx (Alemania 1818-1883).

 

Las decisiones en economía tienen implicaciones sociales y éticas. Hoy las elites en México no pueden negar que en las tremendas acumulaciones de capital entre ellas siempre ha permanecido el robo al patrimonio de los mexicanos, asesinatos, complicidad y sobornos para recibir beneficios institucionales locales y extranjeros, corrupción institucional, explotación, pobreza y falta de escolaridad inducidas, etc.

 

Los logros en los multimillonarios negociantes no pueden legitimarse solo por méritos y talento sin omitir las gigantescas condonaciones y créditos fiscales que provocaron también el endeudamiento de México ($10 bdp, 50%/PIB) y que van a pagar los 125 millones de mexicanos dedicados a trabajar, producir y competir en desigualdad con empresas nacionales, extranjeras entre buitres bancarios en su contra para mantenerlos del otro lado de la línea de la prosperidad.

 

Es tramposo y criminal insistir en torcer la historia nacional y de la economía. Este análisis de Marx (en 1867, cuando B. Juárez fusilaba a Maximiliano), es también el de la des-mexicanización de México 1982-2018. La historia escrita no tiene sentido para leer mentiras, engaños y recordar atropellos contra la humanidad durante 500 años en esta etapa del capitalismo llamada Globalización.

 

Por lo anterior es indispensable rescatar la historia para de-construir y reconstruir la realidad actual para juzgar con criterio ético y en contra de las “apropiaciones legales” las acciones empresariales y gubernamentales dentro de un mundo donde los recursos naturales “dizque ya fueron comprados” y ahora resulta son ajenos a los mexicanos dentro del territorio nacional.

 

Un llamado al gobierno a hacer un uso ético de la riqueza nacional, otro al poder judicial para dejar de ser cómplice en la apropiación de casi todo con papelitos entintados verdes dentro de un marco de corrupción y mugre. Usted que opina…?

Consejo Economista y Ciencias de México

“Ciencia es independencia para la democracia en la historia, la educación, la economía

y equidad en los mercados”.

Condado de Tlapancalco. Tlx-MX.