Deberían los personajes del pasado aceptar que su tiempo atrás quedó, cuando ganaron hasta hartarse...

 

Pienso mal y espero no acertar en las sospechas respecto al presunto levantón en la colonia Del Valle, sufrido por Mariano (grande), -un rumor creciente revela 14 horas en cautiverio- y una posible relación con los destinos electorales del otro Mariano (chico), porque los últimos días algo muy delicado, nos comentan, lo distrajo de su habitual concentración.

 

Justo aquí me doy cuenta que la comunicación no fluye como antes entre ambos personajes.

 

Cierto o no el incidente relacionado con la inseguridad en la Ciudad de México (o acaso una temible advertencia para desistir en cierto proyecto) es una nube que se empieza a disiparse en cuanto nos enteramos de múltiples tragedias entre candidatos o aspirantes priístas, y también de otros partidos, pero sobre todo del tricolor.

 

Es una realidad que el peñismo y los grupos con los cuales hace ese frente impune y ambicioso (Videgaray, Nuño) todo lo apuestan a conformar un Congreso de la Unión imbatible, para defender las reformas ante un eventual triunfo de López Obrador o Ricardo Anaya.

 

Nada han dejado a la suerte, porque según podemos verlo les interesan más los intereses, por ejemplo de Shell, el gran succionador de nuestro subsuelo tras asegurar la mayoría de contratos de extracción en las zonas donde está comprobada la existencia de millones y millones de barriles de crudo.

 

Lo ocurrido a Mariano junior -haber sido desplazado, como muchos, de las candidaturas seguras de éxito- ya lo veíamos desde que tanto a su apá Manchis, como a doña Betty, les pintaron caracoles a la hora de hacer antesala en los altos mandos del PRI para pedir la parte de pastel que insisten en merecer.

Pero para los planes de Peña, tener contentos a los grupos regionales no es prioridad, como en cambio sí lo es defender los intereses de aquellos a quienes les abrieron la puerta de la caja de seguridad del país para que se despachen con la cuchara grande.

 

Incertidumbre por reelecciones

 

Miren hay personajes, de la talla de Enrique Padilla y varios más en la lista de diputados que se han planteado aventurarse a la reelección, cuyo destino es realmente incierto.

 

¿Volver a votar por remedos de proxenetas? No es atractivo. No mueve a los grupos a expresar emocionadamente su apoyo a quienes en el espacio que de alguna forma consiguieron, poco hicieron para afianzarse.

 

Dicen que en el PRI el asunto de la reelección únicamente lo ven factible por el rumbo de Terrenate, donde el voto verde sigue siendo una constante. Fuera de esa parcela tricolor, solo consideraríamos a la señora Eréndira Cova, como un factor tricolor con real interés en conseguir buenos números.

 

Entonces en el Uno

 

Es claro que ir a las urnas sin el respaldo, otrora omnímodo de su apá, coloca al joven Mariano en una posición de vulnerabilidad.

 

Hoy ha de enfrentarse a posibles acuerdos de quien detenta el poder con aquellos, disciplinados y dispuestos a entender los tiempos actuales, en que son otros, claro Marco Mena y su operador estrella Fabiruchi, quienes dibujan los nuevos escenarios,donde según vemos ya no caben los protagonistas del sexenio anterior.

 

Además, ganaron hasta hartarse. ¿Todavía quieren más?

 

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