Bueno, el mensaje del gobernador Marco Mena, con motivo de su primer informe de gobierno, cumplió con creces con el objetivo para el cual fue creado...

 

  1. Dejó buen sabor de boca al anunciar que el año entrante no habrá reemplacamiento (pus claro, es año electoral)

 

  1. Anunció diez obras de alto impacto (ya urge ampliar la carretera a Apizaco y tumbar el actual Hospital General... bravo por el alza en los salarios de los policías)

 

  1. Demostró que no es necesaria una danza de helicópteros (al estilo manchis) para sentirse como la mamá de los pollitos a la hora del discurso.

 

  1. Tuvo un aplausómetro más bien discreto, en el marco de los nuevos regímenes, alejados de la melcocha de aquél priísmo avasallante al estilo López Portillo.

 

Ah, pero hubo detalles dignos de comentar:

 

1 La doña, Beatriz Paredes, llegó tumbando caña (urge la Beatriz de antes, bien peinada y mejor maquillada) filtrando que va a ser la abanderada del PRI al Senado.

 

2 Hacía rato que los beatricistas no se formaban en torno a su lideresa como lo hicieron ayer; hubieran visto a Kike Padilla, haciendo genuflexiones y casi usando su fina estampa para acaparar a una Betty que se dejó querer por la perrada, pero eso sí, nada de entrevistas, "porque le descomponían el esquema"

 

Digamos que el tercer detalle, ese sí nada agradable, fue la entrevista concedida por el presidente del CEN del PRI, Enrique Ochoa Reza, un golpeador profesional arropado por un aparato de prensa a modo, para dar resonancia a la metralla en favor de Pepito Mead (con 16 puntos y en tercer lugar según la encuesta de hoy de El Universal) (en segundo está Ricardo Anaya con 22 y arriba el Peje con 32)

 

Y para terminar, fue nuestro auténtico Manchis quien brilló por su ausencia.

 

Pero en espíritu no desaprovechó la oportunidad para filtrar que será el quien coordine la campaña de Pepe Mead en Tlaxcala, jurando por esta que ahora sí no le va a pasar lo que en la elección donde casi fungió como sparring de Andrés Manuel.