Espasmos de rebeldía adolescente y una silvestre cultura en la presidenta de la Mesa Directiva ** El diputado marianista disfrazado de morenista que volvió a dar entrada a una destacada marianista en el Comité de Administración

 

Allende 31

 

De veras espero que la actual legislatura no sea la gran farsa, que varios de las y los diputados no encarnen el papel de títeres en la esgrima de secretarios técnicos, amañados patrocinadores, y dueños de míseras carreras que ya ven más allá de su triste e improductivo presente.

 

Lo hago con el debido respeto a su investidura y a su condición de mujer. En ambas, mi más absoluto reconocimiento. Sin embargo a la actual presidenta de la mesa directiva, diputada Pluma, la agobian su alejamiento del aula y una especie de instinto rebelde a la necesaria manipulación de cada juicio, cada palabra.

 

A la desesperada lucha de su secretario técnico, señor Solís, por superar las novatadas del colegiado, por ejemplo cuando irónicamente le han alegado falta de quorum, y le han provocado alguno de los antiestéticos espasmos, en tanto berrinches de quien aún requiere años para asentar legítimos deseos de vivir una vida acorde a sus anhelos y capacidades.

 

Perverso hasta la médula quien detrás de semejante alto mando en el Poder Legislativo de Tlaxcala se empeña en llevarla constantemente a los extremos, porque solo así, cuando la liga se estira tanto, es posible la negociación, la conciliación, lo que en otros tiempos era la danza de los millones pero hoy, en la época de la Cuarta Transformación, ha encontrado nuevas formas de generar ganancias pensando que, por ejemplo, porque han ahuyentado a los medios de comunicación, nadie será capaz de atisbar que en Allende 31 ha alcanzado el cenit la legislatura de los egocentrismos y los latrocinios, hoy con la marca de la 4T.

 

Sin una situación laboral definida, pagados por el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, una parvada de entusiastas muchachas y muchachos ha tenido que aceptar la indignante incondicionalidad ante la señora Pluma, quien lo mismo los usa como asistentes personales, que los aprovecha en conjunto para dar lucimiento la pachanga en que suelen darse los pseudo informes legislativos.

 

Para eso no fue creado dicho programa. ¿Qué empresario ha gestionado sus becas ante el Gobierno Federal, y luego permitido que sean usados como mandaderos, porristas, promotores personales, saca copias, asistentes y demás actividades, sin la mínima prestación y ante jefas francamente inestables como es el caso de la señora Pluma.

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene que enterarse del uso que se da a los Jóvenes construyendo el Futuro, porque ellos mismos comentan la facilidad con la que ciertos personajes pueden gestionar la ayuda mensual, y hasta quedarse con la mayor parte, mientras que los titulares de los INE han de conformar este nuevo estilo de pobreza extrema, indigna y corrupta, a la que ha dado lugar la 4T utilizada con las mañas de los mismos dedicados a manipular a marionetas como la muy joven señora Pluma.

 

El PRI con un nuevo maquillaje en el Congreso

 

Si algo le debe esta legislatura egocéntrica y saqueadora (bajo el auspicio de la 4T) a marianito (¿se acuerdan?, junior, criatura, el retoño de Mariano) es el desgraciado laberinto en que convirtieron al Palacio Legislativo, como si se tratara de la casa de seguridad para mantener secuestradas a las leyes.

 

Mientras, desentendidos y faltos de compromiso, diputados millenials y otros más vetarros se aíslan en sus cubículos a prueba de medios a idear nuevas formas de arañar los presupuestos (a veces no son arañones sino mordidas de hipopótamo) se mantienen en constante flotación (a cuántos de ellos les llegó el cargo sin imaginárselo) prefieren ignorar al espionaje, a veces burdo y otras peor, de la que serían víctimas, con un conmutador que pudiera estar en alguna edificación vecina o en ciertos recovecos, como la muy discreta sala de monitoreo de las 57 cámaras de vigilancia con cuyas imágenes, el big brother de esta caótica versión de Poder Legislativo, sabe, registra y graba, negocios, acuerdos, elucubraciones, romances y hasta intercambios de fluídos que se dan en los cubículos, pasillos, salones y demás instalaciones del Palacio localizado frente al Parque Juárez.

 

Es probable que a través de ese sistema los verdaderos altos mandos del Congreso sepan que el diputado matador (de la dignidad) tiene a la esposa ubicada como titular de su empresa Toro Tlaxcala, mediante la cual organizó cuatro corridas de feria, ¿acaso a cambio de un voto favorable al Presupuesto?

 

También lo es que a través de esos mecanismos haya trascendido en los mandos perversos y poderosos que uno de los hijos de dicho matador funja a través de un tercero como el encargado de palomear proveedores; en otras palabras el hijo del matador sería el mero chingón de las compras. Eso, señoras y señores se llama corrupción. El del traje de luces tendría que pensar dos veces en continuar al frente del Comité de Administración y al mismo tiempo tener a un familiar directo como responsable de las adquisiciones.

 

O sea, si el señor Rafael Ortega inició su carrera en su natal Apizaco perdiendo con los colores del PRI y como marianista comprobado, el paso del tiempo le dio chance de detentar lo que al Mariano de los temblores y los ataques de ira, le sigue dando presencia: manipular los entes financieros de las instituciones.

 

Hace un par de días y fuera de toda lógica, el señor Ortega Blancas entregó obras en Apizaco por 12 millones de pesos. Es decir, un diputado de la 4T perdió todo concepto de discreción y se ha dedicado a promover su imagen personal entregando las obras que en realidad son parte del trabajo de una autoridad municipal.

 

Hoy es posible ver a funcionarios tricolores de otras legislaturas palomeando remisiones, facturas y proyectos en el Comité de Administración. Al señor Ortega Blancas ello no lo afecta, sino al contrario, ¿acaso lo reencuentra con su verdadera esencia y le muestra las condiciones meramente circunstanciales en las que se convirtió en un híbrido de representante popular?