Existe la sospecha de que icónicas gasolinerías en el estado de Tlaxcala comerciaban con combustibles robados.

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendoEsos casos ya fueron turnados a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) con el propósito de cancelar las concesiones y bloquear cuentas bancarias.

Procede que los propietarios de dichos expendios aclaren la situación que guardan sus negocios en la Fiscalía General de la República (FGR), sobre todo si detentan algún cargo público.

Eso, señores es traficar con hidrocarburos robados, una de las faltas que ya es considerada como delito grave.

Quienes se ostentan con representantes de la Cuarta Transformación en los estados deben tener un expediente limplio. Si están conscientes que su pasado carece de la transparencia necesaria, pues deben renunciar al cargo y enfrentar sus responsabilidades ante las autoridades.

Si se trataba de sospechas infundadas regresarán con la frente en alto. Si no, habrán acatado la disposición presidencial de participar en la lucha para acabar con el flagelo de la corrupción, la misma que al presidente López Obrador, " lo cansa ganzo", porque no va a dar tregua a la tranza, el cochupo, y en casos como los que nos ocupan a la venta de huachicol.

Urge la operación de la Guardia Nacional

Según datos de Inteligencia la llegada de cientos de elementos del Ejército, Marina y Policía Federal a la región poblana considerada como el Triángulo Rojo, ocasionaron el fenómeno cucaracha a numerosos grupos que se dedicaban a la ordeña de ductos.

¿Hacia dónde creén ustedes que se trasladaron?

Sí, al estado de Tlaxcala, donde los robos en carretera, extorsión y secuestro seguramente van a tener el alza que nadie desea.

Hoy es probable que panistas, priístas, morenistas e integrantes de los demás partidos se pongan de acuerdo para aprobar la puesta en marcha de la Guardia Nacional, cosa que celebramos en Tlaxcala, y en cada rincón de la República.