Es el momento de poner otra vez sobre la mesa el tema de la Plaza Bicentenario, esa obra paralizada por Mariano González Zarur.

 

La foto de Tlaxcala-OnlineEl Conacyt tenía planes, invitado por el gobernador Marco Mena Rodríguez, pero el tiempo se acabó y todo indica que habrá cambios de fondo.

 

La Cuarta Transformación incluyó las humanidades en la nueva ley de Ciencia y Tecnología, presentada el ocho de febrero por la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, y según se ve, no incluirán la inversión que Tlaxcala y la anterior administración del Conacyt vislumbraban.

 

Creo que no tarda en salir al escenario la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) en estos momentos en que según el rector, Luis Armando González Plascencia, la institución y el gobierno de Mena han tenido interesantes acercamientos.

 

Ojalá este tiempo de definición sirva para orientar el camino de la Plaza Bicentenario, sobre todo hoy que ahí enfrente se aposentó la Secretaría de Cultura, cuya titular, Alejandra Frausto Guerrero, tendría en sus manos un importante foro nacional que albergue a todas las expresiones.

 

Y por qué la UAT tendría semejante protagonismo. No olvidemos la disputa entre gobierno de Mariano González y la Máxima Casa de Estudios. El primero buscó la manera de enterrar esa obra y no pudo. Al día de hoy no se ha caído, como lo pronosticaba.

 

En cambio, Tlaxcala es la primera sede en funciones. Aquí, sin más preámbulo vino para quedarse la nueva Secretaría de Cultura.

 

El resto corresponde a Mena Rodríguez para no dejar de insistir. A Frausto Guerrero, para ponernos en el ojo del huracán cultural, y a la UAT, para contrbuir con una casa en orden, una de cuyas habitaciones principales hubo de sufrir el abandono por obra del mal recordado González Zarur.