El ascenso de la izquierda (PRD) al gobierno estatal en una elección resuelta en la instancia judicial más alta (TEPJF) abría la oportunidad de un gobierno que considerara los avances que les permitieron llegar a Palacio de Gobierno: ampliación de libertad de expresión; mayor transparencia informativa, elecciones sin injerencia gubernamental, etc. Esto no ocurrió y en algunos casos se retrocedió.

 

El afán de control político incluso se fortaleció a través de la creación de organizaciones no gubernamentales que con casi dos centenares de ONG, si bien se repartían programas y recursos a sectores sociales marginados a través de liderazgos sociales comunitarios y la presencia permanente de Sánchez Anaya en municipios de alta pobreza, tuvieron la intensión adicional de control político electoral.

 

Debe reconocerse que el Gobierno del médico veterinario, ha sido quizás, el de mayor presencia personal en zonas y comunidades olvidadas por gobiernos anteriores.

 

Se ganó a pulso reconocimiento que después de dejar la gubernatura (2000) logro con facilidad una senaduría por mayoría dos años después.

 

Otro punto débil vendría en la sucesión de su cargo: la senadora Mari Carmen Ramírez. estaba empecinada en ello, las fuerzas de PRD nacional y local al contrario de ahí que mientras el partido (PRD) hizo candidato a Gelacio Montiel, la senadora que estaba habilitada legalmente, por ética política y dignidad personal debía hacer a un lado esa aspiración.

 

Finalmente como se sabe se impuso la legalidad, sobre el decoro por la sucesión monárquica. PRD se fue al tercer y último lugar en la elección.

 

Por el lado del PRI, Mariano González busco a toda costa incluso, por encima de sus normas internas, la candidatura y la logro, en forma abusiva sobre Héctor Ortiz aspirante también desde la alcaldía de Tlaxcala, desde donde tejió una estructura estatal paralela a la del PRI apoyado también por una red universitaria eficaz y disciplinada.

 

Al obtener la candidatura desde el PAN nacional, los de Tlaxcala se sumaron para hacer una candidatura competitiva y ganadora. Con menos de medio punto porcentual (3,900 votos) se lograba otra alternancia en Tlaxcala PRD-PAN.

 

El PRI y Mariano perdían una vez más la gubernatura con plena legalidad a pesar de la diminuta diferencia.

 

EL POSTRE: Dos sin salirse…… del tema

 

En una elección tan competida se dan tentaciones políticas con dinero de por medio.

Una, la de anular la elección en el órgano judicial electoral local.

Dos, ser obsequiosos con los magistrados de la sala superior (TEPJF) para asegurar el triunfo, quien esto escribe fue testigo de ambos casos.