Del estilo populachero y corrienton del gobierno de Tulio, en Tlaxcala se pasó  al de la retórica política y poética efectista  en términos de control y gobernabilidad necesaria para una joven gobernante. Por ello no realizo en 5 años ninguna reforma electoral, que sirviera para avanzar en la democracia local.

 

Para su sucesión se planeaba la continuidad con alguien de su equipo (Álvaro Salazar, Alfonso Moreno, Héctor Ortiz) o bien un cambio de rumbo con alguien identificado con el grupo en el poder central tecnocrático (Salinas).

 

La salida de Beatriz nueve meses antes de concluir su gestión (11 abril 92) a la Secretaria General del PRI nacional, fue el anuncio anticipado de la candidatura de Jose Antonio Álvarez Lima, senador, exdiputado federal, exembajador de Colombia y operador en materia de comunicación profesional y eficaz. La decisión y confirmo a mediados de junio de 1992, con Samuel Quiroz de la Vega, como un gobernador interino respetado en el ámbito político local para hacer una transición política sin contratiempos.

 

Vale la pena señalar que la conducción del proceso electoral con regla añejas, quedo en manos de un imparcial profesional de la materia, Cesar Becker Cuellar, quien entrego un trabajo impecable y legal, aunque por la baja participación ciudadana (40%) con  legitimidad pendiente.

 

Por ello desde el 15 de enero de (1993) Jose Antonio Álvarez Lima, anunció una reforma político electoral profunda, misma que para mediados de ese año se situaba como la más avanzada del país, e términos de equidad, competencia abierta, autoridad electoral ciudadana, tribunal electoral autónomo, entre muchos más.

 

Esas libertades llevaron a la irrupción comunitaria y la creación de 16 nuevos municipios, así como protestas magisteriales intensas que les llevo a mejoras económicas sin igual.

 

Para sucesión Álvarez Lima, planteo al comité nacional del PRI, una convocatoria abierta para que la militancia eligiera candidato.

 

El registro de hasta 8 aspirantes llevo a divisiones locales, una candidatura opositora fuerte (Sánchez Anaya) así como el debilitamiento del priismo Joaquín Cisneros Fernandez.

 

Esto llevo a la alternancia en la gubernatura curiosamente prevista por Jose Antonio Álvarez Lima, desde el 15 (enero 93).

 

Dos sin salirse del tema:

 

1.- Sus dotes diplomáticas las demostró Jose Antonio Álvarez Lima, no solo en Colombia (Grupo Contadora) y Portugal (CCE) sobre todo en la visita de los Clinton a Tlaxcala (7 mayo 1997)

 

2.- En la nueva normalidad?  del país  que más bien debe ser Normalidad Integral, los oficios y experiencias de Jose Antonio Álvarez Lima, serán necesarios a AMLO.