Obligan a Molina Castillo a destituir funcionarios y el total del cuerpo policiaco, la CES se hace cargo de la seguridad

 

cargoax2.jpg - 52.70 kBLa reunión programada para este martes por la tarde, luego de los hechos violentos ocurridos la víspera en el municipio de Amaxac de Guerrero en Tlaxcala, se tornó agria e incómoda para el alcalde, cuando las varias decenas de asistentes al frente de la alcaldía obligaron a Carin Molina Castillo a destituir a funcionarios del Ayuntamiento y luego exigir el despido del total del cuerpo policiaco.

 

Lo que se logró cuando los inconformes, que inicialmente hicieron propuestas ciudadanas para reforzar la seguridad en la comuna que a últimas fechas ha vivido situaciones delincuenciales importantes, derivando en la solicitud pública de destitución de los Secretarios Particular, del Ayuntamiento y José Carrasco un comandante.

 

A lo que Molina Castillo tuvo que acceder de forma obligada, entonces la situación se tornó delicada en extremo cuando surgió la petición del despido del total del cuerpo policiaco conformado hasta hoy por 24 elementos, a lo que tímidamente el edil se negó de manera infructuosa.

 

Así, las cosas continuaron en medio del reclamos ya generalizado de los pobladores que no cesaban en su petición, que tuvo origen en la marcada inconformidad de la ciudadanía por el mal desempeño de los oficiales municipales a quienes culparon de la escases de seguridad y los hechos delictivos.

 

Al tiempo el alcalde de extracción PVEMista, intentó frenar la inminente salida de los uniformados por cuestiones administrativas, de demandas laborales y hasta operativas, argumentando que supuestamente la CES en la actualidad no tenía capacidad para atender la solicitud de apoyo.

 

Lo que no satisfizo a los vecinos de Amaxac, quienes lejos de cesar sus reclamos y demandas, ahora ponían en tela de duda su capacidad para gobernar llegando al grado de amagar con "botarlo" del edificio y hasta declarar un vacío de poderes.

 

Así la situación tirante transcurrió por espacio de unas tres horas, donde el edil entraba y salía nervioso a la sede del Ayuntamiento, realizan llamadas y buscaba como resolver un conflicto que ponía a prueba su capacidad para enfrentar los problemas y de negociador, hecho que era observado a lo lejos por la diputada local Flora María Hernández.

 

Entonces ya pasadas las 18:20 horas, con un semblante más sereno, Carin Molina Castillo salió para tomar el micrófono y anunciar que la Secretaria de Gobierno había girado instrucciones a la CES de enviar unidades y efectivos para "apoyar" en la ausente seguridad del municipio que por los próximos cuatro años estará gobernando.

 

Repitiéndose así, la historia observada horas atrás, cuando tuvo que prescindir obligadamente de su jefe policiaco, quien de forma humillante entregó su placa a la primera autoridad en la comuna por presiones de los ciudadanos que aprovecharían su flaqueza para imponer su ley.

 

Al filo de las 19:00 horas, después de concentrar las patrullas en el auditorio y reunir a lo que quedaba (en turno) del cuerpo policiaco, el Comisario Moreno Nhopal titular de operaciones de la CES anunciaba que se hacían cargo temporalmente de la seguridad e invitaba a los facinerosos a coadyuvar en la misma, en tanto se reconfiguraba la corporación propia del municipio.

 

Y lejos de escucharse ofrecimientos de trabajo por parte de los supuestos inconformes, surgieron peticiones que rayaban en lo absurdo, pero eso si al arrancar los trabajos de vigilancia, de los más de cuatrocientos pobladores que exigían seguridad y habían conformado hasta comités vecinales, en esta primera noche sin municipales, los vecinos de Amaxac tuvieron al parecer cosas más importantes que atender.