En el Parque Nacional "Malinche" donde sirvió en sus últimos días, por familiares fueron esparcidas sus cenizas

 

NISAN2.JPG - 51.83 kBEl pasado viernes, familiares y amigos de Víctor Hugo -N- el policía de Apizaco, que en los últimos años de su vida laboral sirvió para la seguridad en el Parque Nacional "Malinche", subieron la montaña a píe con una urna de madera en las manos; para esparcir sus cenizas en ese paraje, cumpliendo así con su último deseo.

 

Justo cuando los titulares de la Coordinación Estatal de Protección Civil  (CEPC) y la Comisión Estatal de Seguridad (CES) de Tlaxcala, José Antonio Ramírez Hernández y Eduardo Valiente Hernández, anunciaban a los medios de comunicación, la reactivación del protocolo para la recuperación del cuerpo, del joven originario de San Miguel Canoa quién murió por caída en la Matlalcueyetl.

 

Situación que incluso en los últimos días del periodo vacacional decembrino y por cambio de año, obligó a las autoridades a colocar cordones plásticos de seguridad en la carretera que conduce del centro vacacional del IMSS al antiguo refugio, para frenar el acceso y posible ascenso de turistas a la parte alta del volcán.

 

La presencia del cortejo fúnebre desconcertó a funcionarios, rescatistas y reporteros, quienes al percatarse del avance, abrieron pasó a los integrantes de la familia López Lima; mismos que para solicitar permiso para subir unos metros, dijeron estar cumpliendo con la última petición del uniformado que dejó de existir el primer día del año nuevo.

 

Con el dolor presente en su voz, Angélica la hermana del difunto, quien también trabaja como policía en la llamada Ciudad Modelo, dijo se trataba de los restos de Hugo quien sirvió en el municipio y últimamente en la estatal, resaltando su emplazamiento en "La Malinche", siendo esa la razón obligada para ir a depositar sus restos en ese parque.

 

Después de cumplir con la petición del extinto, los deudos se concentraron en la zona comercial aledaña al albergue, donde en mesa de madera colocaron los alimentos que sirvieron de sencillo banquete en honor a quien se adelantó en el camino al descanso eterno.