El Partido Demócrata de Estados Unidos, que se prepara para elegir a su candidato o candidata de cara las elecciones presidenciales del 2020, aprovechó al máximo la oportunidad de oro que se le presentó, el 5 de febrero, al enfrentar al presidente Donald Trump, en el mensaje sobre el Estado de la Unión.

 

arte_candidatos_democratas_maru.jpg“Fue la resurrección de los demócratas como fuerza política”, dice el New York Times. El discurso de Trump ocurrió en momentos de gran tensión y debilitamiento de su mandato debido, por un lado, a que la Cámara Baja está controlada ahora por los demócratas y este control marcará los últimos dos años de su Presidencia y, por otro, a que el 15 de febrero vence el plazo para que demócratas y republicanos lleguen a un acuerdo sobre la seguridad en la frontera con México con la finalidad de evitar otro cierre parcial del gobierno.

 

La respuesta al mensaje de Trump, en palabras de la congresista afroamericana Stacey Abrams, dejó clara la postura de los demócratas para los próximos comicios: luchar para que crezca la clase media del país, “olvidada y pisoteada por los republicanos”, por el derecho al aborto, por expandir la seguridad social, contra el racismo, el cambio climático y a favor del control de las armas de fuego y de una verdadera reforma migratoria que “no enjaule a los niños y separe a las familias”.

 

 

Con este mensaje se trazó un gran boceto de lo que podría ser la plataforma del Partido Demócrata. Sin embargo, no hay que olvidar que los demócratas están muy divididos entre centristas e izquierdistas, los cuales han ido ganando fuerza en los últimos años. Esta brecha ha impedido que coincidan en un proyecto común.

 

De acuerdo con la cadena CNN, el ala izquierdista apuesta por un programa socialdemócrata con salud pública universal y universidad pública gratuita. Los centristas prefieren a un político más moderado como Barack Obama. Por esta razón, en los próximos comicios, los electores se encontrarán con un amplio abanico de posibilidades.

 

Los aspirantes mejor posicionados, hasta ahora, para tratar de impedir la reelección de Trump, son Joe Biden (76 años) quien fue vicepresidente en el gobierno de Barack Obama, Bernie Sanders (77 años) senador independiente por Vermont, quien quedó en segundo lugar en las primarias demócratas del 2016.

 

Elizabeth Warren (66 años) senadora por Massachusets, a quien Trump apodó “Pocahontas” debido a su origen indio. Otros políticos que están llamando poderosamente la atención son el afroamericano Cory Booker (49 años) senador progresista por Nueva Jersey. Booker se convirtió en todo un personaje mucho antes de llegar al Senado gracias a la serie de documentales “Brick City” (Ciudad de Ladrillos), lanzada cuando fue alcalde de Newark. Gracias a esta serie, Mark Zuckerberg, presidente y Director Ejecutivo de Facebook aportó cien millones de dólares para las escuelas de la ciudad.

 

Está también Julián Castro (44 años) de origen mexicano; fue alcalde de San Antonio, Texas y director del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano durante el gobierno de Barack Obama. Es uno de los políticos más prometedores del Partido Demócrata. Se le llegó a considerar como compañero de fórmula de Hillary Clinton en el 2016. Sin embargo, las cosas han cambiado en estos años y ahora tendrá que enfrentar a otro popular demócrata texano: el exrockero Beto O’Rourke (46 años) quien sería el candidato ideal para los centristas. En las elecciones legislativas de noviembre pasado, O’Rourke estuvo a punto de derrotar al republicano Ted Cruz.

 

Hay otros aspirantes como Kirsten Gillibrand, ( 52 años) senadora por Nueva York quien ocupa el escaño que dejó la ex candidata presidencial Hillary Clinton. No obstante, los analistas le ven pocas probabilidades de éxito debido a que en las primarias tendría que enfrentarse al gobernador Andrew Cuomo y al alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quienes podrían lanzar su candidatura. Está también la nueva senadora afroamericana por California, Kamala Harris, destacada defensora de asuntos raciales y de género y considerada como una excelente opción por los centristas.

 

De esta amplia gama de aspirantes cabe destacar el caso de Bernie Sanders. No sólo es el político más popular de Estados Unidos con elevados índices de aprobación entre latinos, afroamericanos y asiáticos y entre jóvenes y adultos sino que cuenta, para el 2020, con el apoyo de 3 nuevas congresistas, mujeres jóvenes con un fuerte arrastre popular. Alexandria Ocasio-Cortés, de origen latino y de 29 años, Ilhan Omar de 36 años y la primera mujer musulmana que gana un escaño en la Cámara Baja de EUA y Ayanna Pressley, de 44 años y la primera mujer afroamericana elegida para representar a Massachusets en el Congreso de EUA.

 

El diario británico The Observer se pregunta dónde está la salvación de los demócratas: ¿en mantener su postura centrista o en recuperar sus políticas progresistas y dar un fuerte giro a la izquierda abrazando sin remordimientos políticas como las propuestas por Sanders?