Entre 2000 y 2008 subió 17.4 por ciento la matrícula en nivel de educación superior

 

(Alejandro Suárez | El Sol de México) La mitad de los egresados de las universidades trabajan en empleos que no corresponden a su nivel de preparación, están sobre calificados, reveló un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, si se ve por rango de edades, 77 por ciento de los mexicanos entre 25 y 34 años carece de un título universitario, y el porcentaje aumenta cuando se trata del rango de 34 a 64 años, ya que es de 83 por ciento sin universidad concluida.

 

De acuerdo con los documentos Educación superior en México y El futuro de la educación México el secretario general del organismo internacional, José Ángel Gurría Treviño, dijo que existe una frustración tanto en los egresados universitarios como en las empresas, ya que los jóvenes están saliendo con carencias que les impiden conseguir un empleo acorde a su nivel educativo.

 

“Tenemos esta paradoja de la frustración de millones de muchachos que no encuentran las oportunidades, y al mismo tiempo una frustración de miles de empresas que dicen que no pueden encontrar las calificaciones y el talento adecuados para tener mayor productividad y competitividad”, dijo Gurría Treviño en el acto celebrado en las instalaciones de la SEP.

 

Aunque en los estudios de la OCDE se reconoce que la matrícula a nivel superior creció de 21 por ciento a 38.4 por ciento entre 2000 y 2018, existen varios problemas. El primero es que el porcentaje sigue siendo bajo en comparación no sólo al interior de la Organización, sino con otros países de la región como Chile o Colombia.

 

 

En lo que se refiere al gasto, hay una severa diferencia entre las universidades de educación superior públicas. Por ejemplo, mientras que la Universidad Autónoma de Tamaulipas gasta en promedio 120 mil pesos anales por estudiante, la Autónoma del Estado de Hidalgo sólo invierte 40 mil pesos.

 

Finalmente, está el desafío de la calidad. De acuerdo a los hallazgos de la OCDE, la mitad de los estudiantes de educación superior participa en programas acreditados.