Enfermeras  que laboran en el Hospital General de la Secretaría de Salud (SESA), una vez más pidieron la intervención del Gobernador del Estado y de la Presidencia de la República, para poner un alto a los abusos laborales que comete  la Jefa de Enfermeras, Maricela Hernández Sánchez,  quien amenaza con despedirlas si no están de acuerdo con las cargas  de trabajo que les impone.

 

ENFERM2.JPG - 16.92 kBPor temor a las represalias se reservaron sus datos personales, no obstante  explicaron que ya es imposible trabajar en  el hospital  bajo el mando de esta servidora pública, quien  hace alarde de inmunidad por ser la “comadre” de la líder sindical, Blanca Águila Lima.

 

Las enfermeras revelaron que ha despedido a unas compañeras sin razón alguna, incluso si han faltado por enfermedad las da de baja sin importar los años que tengan  trabajando, lo cual es violatorio a sus derechos,  pues no respeta los justificantes médicos  de sus ausencia.

 

Agregaron que, Maricela Hernández, ha colocado  a sus allegados en áreas con menos cargas de trabajo, además de que no se presentan a trabajar los sábados y domingos  como lo hacen el resto de enfermeras, quienes en ocasiones doblan  turnos de 24 horas; quienes se niegan  o ya no pueden continuar con este ritmo de trabajo las amenazan con correrlas,  bajo el argumento de que muchas personas desean ingresar a la Secretaría de Salud (SESA).

 

En este contexto indicaron que se reunieron con la Delegada, Lorena Cuellar Cisneros,  a quien ya expusieron  las injusticias de las que son objeto por parte de la Jefa de Enfermeras, y la nula intervención del Secretario de Salud, Alberto Jonguitud, quien hace oídos sordos a los problemas que persisten en el Hospital General y con el área de enfermeras,  pues le temen a la lideresa, por ello dejan que sus incondicionales hagan lo que quieran  por encima de las autoridades.

 

Comentaron que como resultado del encuentro con la delegada Cuellar, se comprometió a investigar la actuación del Sindicato y de la jefa de enfermeras, para intervenir   de alguna manera y que las autoridades terminen con las viejas prácticas de “coto de poder” y de abusos en la administración pública.