La empresa Engie México asegura que el proyecto Parque Fotovoltaico Nueva Xcala en el municipio de Calpulalpan está apegado a la normatividad y que su actuación es con “ética, buenas prácticas de negocios, responsabilidad social, inclusión de las comunidades y un respeto absoluto a los derechos humanos”.

 

Proyecto de parque solar está apegado a la normatividad y se ha actuado con ética: EngieEsto respondió al Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos (CIEDH), organización no gubernamental y de carácter internacional, que retomó el reportaje sobre esta planta solar publicado por La Jornada de Oriente los días 8, 9 y 10 de este mes de junio para difundirlo en su sitio electrónico www.business-humanrights.org.

 

En la réplica de fecha 19 de junio del presente año, la empresa asienta que desde la concepción, diseño, desarrollo y construcción de este parque, ha empleado a 2 mil 675 personas; que actualmente el proyecto registra un avance de 78 por ciento en la edificación del mismo y que está “apegado a toda la normatividad federal, estatal y municipal”.

 

A través de las actividades de gestión social y vinculación comunitaria, ha garantizado la participación y comunicación abierta con todos los grupos de interés, incluidos los ejidatarios y los habitantes de las comunidades en el área de influencia de los municipios de Calpulalpan y Emiliano Zapata (Hidalgo)”, refiere.

 

La empresa expone su posicionamiento sobre el reportaje publicado con los títulos: “De cultivos a celdas solares; ‘privatizan’ la tierra con renta de tierras a extranjeros”, “Irrumpe Proyecto de Parque Solar en ecosistema único del Altiplano” y “Vestigios prehispánicos en monte ‘Malpaís’, amenazados por instalación del parque solar”.

 

Remarca que durante el diseño, construcción y desarrollo del parque “se ha respetado todas y cada una de las leyes y reglamentos aplicables en materia de uso de suelo, protección al medio ambiente, patrimonio cultural y derechos humanos”.

 

El grupo Engie, de capital francés, efectúa algunas precisiones en torno a la inconformidad de campesinos, ganaderos e investigadores, quienes denunciaron la supuesta celebración de asambleas ejidales “amañadas” para autorizar la venta de parcelas agrícolas.

 

“Con representación de los 939 ejidatarios de San Antonio Calpulalpan se celebró un contrato para renta de tierras ejidales para la construcción y puesta en operación de Nueva Xcala. Engie ha pagado puntualmente el monto de la renta acordado al ejido, según el contrato legal vigente”, indica.

 

Explica que con base en la opinión técnica emitida por la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Tlaxcala, mediante el oficio DFT/R/3208/2018 de fecha 10 de diciembre de 2018, los terrenos en los que se desarrollará el proyecto en la parte sur, no son terrenos forestales y no se encuentran dentro de alguna área natural protegida (lo cual se menciona en el reportaje, tras consultar la Manifestación de Impacto Ambiental).

 

En esta respuesta publicada por el CIEDH, la empresa anota que el contrato de usufructo de tierras del ejido se inscribió “ante el Registro Agrario Nacional (RAN), institución encargada del control de la tenencia de la tierra ejidal y comunal, y de brindar seguridad jurídica a los ejidos y comunidades”.

 

En cuanto al tema ambiental, contesta en torno a lo que campesinos, ganaderos y académicos han identificado como una devastación de especies vegetales y forestales durante la ejecución y a lo que consideran un “ecocidio” y un atentado contra el patrimonio cultural e histórico del área llamada monte ‘Malpaís’.

 

Engie precisa que desarrolla sus actividades “en pleno respeto a la biodiversidad y ecología” y que en el caso de este parque solar llevó a cabo acciones para salvaguardarlas, a partir de la implementación de programas (los cuales también se mencionan de manera general en el trabajo periodístico, en función de la Manifestación de Impacto Ambiental).

 

Apunta que en el Programa de Rescate y Trasplante de Flora Silvestre, se reintegraron más de mil 800 rosetófilas y más de 400 mil cactáceas en las áreas aledañas al Parque Solar Nueva Xcala en Tlaxcala e Hidalgo.

 

Mientras que en el Programa de Rescate y Reubicación de la Planta Típica Sotol, se recuperó 100 por ciento de la población encontrada en la zona de construcción y se realizó la reproducción en vivero para su posterior plantación.

 

En el Programa de Rescate y Reubicación de Agave (magueyes) el requerimiento ambiental señala una cantidad de casi 38 mil plantas de esta especie; “Engie en conjunto con los integrantes del ejido rescataron a más de 51 mil ejemplares”, asegura.

 

En el Programa de Colecta del Encino, “Engie se ha comprometido a reforestar 30 hectáreas de esta especie en el perímetro aledaño a Nueva Xcala. Cabe mencionar que el programa iniciará en julio, temporada óptima para su desarrollo y crecimiento”.

 

En el de Rescate y Preservación de la Fauna, se han “reubicado casi 600 ejemplares de reptiles, mamíferos, aves y anfibios. A través de una brigada especial de personal técnico calificado se evitaron daños a estas especies, previo al inicio de los trabajos”.

 

Añade: “La fauna rescatada fue liberada en zonas lejanas al proyecto, validadas en el programa avalado por la Semarnat. Engie México cuenta con todos los permisos ambientales tanto locales como federales”.

 

Respecto de los señalamientos de ejidatarios, ganaderos y académicos en el sentido de que este proyecto de energía solar ha atentado contra el patrimonio cultural e histórico de la zona donde se ejecuta, la empresa realiza varias precisiones:

 

“Tan pronto se detectaron posibles rastros de vestigios arqueológicos se notificó al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH)”, realza.

 

Puntualiza que realizó “las modificaciones necesarias al proyecto, con la finalidad de preservar las zonas indicadas por el INAH intactas y libres de actividades” y que se restringió permanentemente el acceso a empleados y contratistas.

 

“Debido a que la información sobre las actividades de excavación y hallazgos son de uso exclusivo del INAH, Engie no está autorizado para difundir datos”.

 

La empresa manifiesta que tiene una vinculación comunitaria y estrategia de responsabilidad social en el Proyecto Nueva Xcala y que, “como es norma en su modelo de negocio, implementa las mejores prácticas internacionales en materia de relacionamiento comunitario, mediante su Plan de Gestión Social (PGS)”.

 

Cita que su Plan de Comunicación Social permitió “informar detalladamente” a la población de los municipios de influencia las características de esta planta solar: “objetivos, tecnología, riesgos e impactos durante las etapas de construcción y operación, así como las medidas de seguridad implementadas”.

 

Dice que a través del Plan de Vinculación Comunitaria mantiene una política de puertas abiertas para recibir, atender y resolver cualquier queja de las comunidades vecinas del Parque Nueva Xcala.

 

“Para ello se establecen buzones físicos en las poblaciones, líneas telefónicas y cuenta de correo especial de atención y visitas del personal de Responsabilidad Social en los municipios”, informa al CIEDH.

 

Menciona que cuenta con un Plan de Inversión Social, diseñado para trabajar en conjunto con la comunidad e identificar proyectos de beneficio comunitario, alineado al desarrollo local sostenible, mediante la inversión de recursos humanos, económicos y materiales.

 

“Hoy el Plan ha permitido rehabilitar caminos de las comunidades y mejorado instalaciones comunitarias (como escuelas y espacios deportivos). En los siguientes meses Engie realizará obras adicionales, definidas de la mano de los grupos de interés, en beneficio de los habitantes de las comunidades y el ejido”.

 

Recalca que el Proyecto Nueva Xcala “es una oportunidad más de brindar energía limpia y accesible para México. Seguiremos impulsando su desarrollo porque consideramos que, como es la norma en nuestros proyectos energéticos: actuamos con ética, buenas prácticas de negocios, responsabilidad social, inclusión de las comunidades y un respeto absoluto a los derechos humanos”.

 

Como se ha referido en los trabajos periodísticos publicados, esta planta que se construye en el ejido San Antonio Calpulalpan, Tlaxcala, y Emiliano Zapata, estado de Hidalgo, abarca una superficie de 685 hectáreas, de las cuales 282 son de uso común (correspondientes al Polígono II monte ‘Malpaís’) y 403 son parceladas.

 

Contará con 734 mil 860 módulos (o paneles) fotovoltaicos policristalinos. La inversión total es de alrededor de 183 millones de dólares, con un costo anual de operación y mantenimiento por la cantidad de 2 millones 774 mil 275 dólares.